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El Gobierno aprueba endurecer el cumplimiento de penas para los terroristas

El Ejecutivo se muestra convencido de que será decisivo para acabar con ETA. Los etarras arrepentidos sólo podrán redimir condena sobre el total de la impuesta por el juez. Michavila revela que los etarras cumplen de media el 40% de la pena y ninguno la totalidad.

COLPISA, Madrid
4/ene/03 21:28 PM
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El primer Consejo de Ministros del año aprobó el anteproyecto de reformas legales que endurecen el cumplimiento de las penas para los terroristas y otros delitos muy graves con el convencimiento de que será "un instrumento decisivo" para acabar con ETA. El titular de Justicia confió en que la elevación de 30 a 40 años el tiempo en prisión y las duras condiciones para la reinserción devuelvan "el efecto disuasorio" que, a su juicio, hoy no tienen las condenas porque los terroristas saben que los castigos no se cumplen íntegros.

José María Michavila usó un tono solemne para anunciar que con la decisión tomada, "la democracia pone en marcha un nuevo instrumento para luchar con mas eficacia contra el terrorismo". El endurecimiento de las penas es una nueva herramienta que va "en la misma línea" de otras como la tipificación de la violencia callejera como acto de terrorismo, la aprobación de la "euroorden", la ley de partidos y las medidas para reforzar la seguridad de los concejales que tienen como finalidad "no dejar espacios de impunidad al terrorismo".

El ministro defendió la oportunidad de las medidas porque con las leyes vigentes "la media del cumplimiento de condena de los terroristas es del 40%" y de los condenados por asesinato "ninguno ha cumplido toda la condena".

Sin ingenuidad

Estos datos, explicó, justifican la dureza de las reformas ya que con normas "ingenuas no es posible" liquidar a ETA ni "se puede dar una segunda oportunidad a los terroristas para que sigan siendo terroristas" con falsos arrepentimientos.

El anteproyecto aprobado establece que para los condenados por terrorismo y por delitos especialmente graves el tiempo máximo en prisión pase de 30 a 40 años que se cumplirán de manera "íntegra y efectiva".

En estos casos, sólo se podrá acceder a los beneficios penitenciarios si existe un "arrepentimiento activo", consistente en el abandono de la violencia, la colaboración con las autoridades para suministrar datos sobre la organización terrorista e indemnizar a las víctimas.

Incluso estos beneficios para la reducción de la pena "sólo" podrán ser aplicados sobre "la totalidad del número de años" de la condena, es decir que no se descontara tiempo en prisión de los 40 años de reclusión sino de la impuesta por el juez, que en muchos casos supera el centenar de años.

Fin de la reinserción

Los condenados por terrorismo a más de cinco años y sin delitos de sangre no podrán acceder al tercer grado hasta cumplir "un periodo de seguridad" equivalente a la mitad de pena.

Se establece también que cuando un juzgado de vigilancia penitenciaria disponga la libertad de un condenado por terrorismo y el fiscal recurre, la decisión judicial se suspenderá.

Estos requisitos suponen, en la práctica, la liquidación de las políticas de reinserción de miembros de ETA, según admitieron fuentes próximas al titular de Justicia que justificaron el giro por el cambio experimentado en la organización terrorista. "En otra época, con los poli-milis, por ejemplo, había una visión más romántica de los integrantes de ETA, ahora han sufrido un lavado de cerebro que exige soluciones drásticas", apuntaron las fuentes consultadas.