Tenerife
EDITORIAL

- Tiempo de reacción - Asuntos para no olvidar


5/ene/03 12:11 PM
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TENERIFE, las Siete Islas del Archipiélago, se enfrentan a tiempos difíciles y este año 2003, con cita electoral incluida, debe servir para sentar las bases de un futuro cierto para la Comunidad Autónoma.

Vienen tiempos complicados, porque peligran unas ayudas de la Unión Europea que mucho han beneficiado en los últimos años. En el aire está el Régimen Específico de Abastecimiento, que puede provocar un incremento en los precios de ciertos productos básicos y la pérdida de miles de empleos, al igual que el estatus de Canarias en la Europa ampliada.

Las cifras del paro siguen siendo desalentadoras a pesar de las fuertes inversiones estatales y autonómicas. El turismo ha sufrido un "parón" por culpa de los últimos acontecimientos internacionales y los que, al parecer, se avecinan con la amenaza de un conflicto armado en Irak, y el superdesarrollo amenaza el territorio frágil y limitado de estas Islas Atlánticas.

La España del bienestar empieza a hacer aguas por los cuatro costados y el Archipiélago se resiente sin que el Estado tome las medidas pertinentes para evitarlo. La ciudadanía siente sensación de inseguridad, de deficiente atención por parte de las Administraciones. Los sistemas sanitario y educativo dejan mucho que desear, al igual que las comunicaciones y las infraestructuras. La pobreza azota a numerosas familias isleñas, nuestros paisajes y parajes se encuentran amenazados, el suministro eléctrico echa chispas...

En fin, un leve repaso por los grandes asuntos deja un mal sabor de boca. Es hora, por tanto, de ponerse a trabajar y de pensar, de creer en todas y cada una de las Islas del Archipiélago. Es hora, en definitiva, de velar por los intereses de los tinerfeños, de los canarios, que tienen ante sí un futuro confuso. No excluimos, como hemos dicho, tantas veces, algunas buenas actuaciones políticas, pero ojalá las urnas acierten poniendo en las instituciones a las personas más adecuadas para alcanzar las metas pendientes.

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Asuntos para no olvidar

* Nuestros gobernantes no han hecho todos los deberes encomendados. Faltan cinco meses para las elecciones autonómicas y aún quedan por aprobar 24 nuevas leyes. Hasta la fecha, en los tres años y medio de legislatura han dado el visto bueno a 30 normas, muchas de ellas de obligado cumplimiento. Pobre bagaje.

* Coalición Canaria piensa incluir la creación de la policía autonómica entre los ejes estratégicos de su programa electoral. ¿Otra vez? ¿Otro nuevo derroche con los dineros públicos obtenidos de los impuestos que salen de los bolsillos de los ciudadanos?

* El Gobierno de Canarias ha iniciado la reforma de la polémica Ley Integral del Menor, que ha fracasado en su primer año de existencia. Uno de los objetivos es lograr el internamiento en centros cerrados, por un tiempo limitado y bajo la supervisión de personal especializado, a niños y jóvenes no delincuentes pero sí problemáticos. Lo peor de todo es que no saben cómo solucionar el problema.

* Canarias ha vuelto a demostrar que es un pueblo noble. La cola de voluntarios para acudir a Galicia a limpiar la costa da fe de ello. Es un orgullo comprobar que sigue habiendo un buen grupo de gente de bien en esta castigada tierra.

* El ministro Zaplana estuvo en las Islas firmando el II Plan Integral de Empleo de Canarias. En su opinión, la nueva edición será un éxito. ¿Cómo se puede vivir tan lejano a la realidad? El PIEC, en su primera edición, no logró reducir prácticamente la tasa de desempleo.

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AL COMENZAR el año, en nuestras páginas del día 2, algunas noticias nos alientan. Tenerife, según datos oficiales del INE, ya es la Isla más poblada del Archipiélago, por encima de G. Canaria, lo que podría redundar en un aumento en el nivel de las ayudas que se perciben. Pero ojo, no perdamos de vista que nuestra Capital, Santa Cruz, debe ser también de primera, bien por la capitalidad compartida, bien por la consolidación del área metropolitana.

Por otra parte, Román Rodríguez, en su discurso de fin de año, se refirió a la necesidad de preservar el territorio como una de las principales metas. Iba siendo hora de que se percatara, pero se agradece el mensaje, aunque no nos tranquilice. Los canarios de bien estamos con los pinos y con el progreso, y el secreto es saber conjugar desarrollo y respeto al medio ambiente. ¿Lo conseguiremos entre todos?

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