Tenerife

El 40 por ciento de la población de Santiago del Teide es extranjera

Los valores del año 2001 establecen que aquel año residían en Tenerife un total de 43.422 extranjeros, la mayoría de origen comunitario, frente a más de 700.000 nacionales. Sin embargo, las variaciones dentro del propio territorio, ya sea Norte o Sur, acusan diferencias sustanciales.

SERGIO LOJENDIO, S/C de Tenerife
9/ene/03 12:11 PM
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El municipio de Santiago del Teide puede resultar ilustrativo de la magnitud que ha alcanzado el fenómeno inmigratorio en la Isla a lo largo de los últimos años.

Según los datos referidos a 2001, los extranjeros residentes en esta localidad del suroeste de Tenerife representaban nada menos que el 40% por ciento del volumen total de la población, con 4.028 personas y una presencia importante de comunitarios, cifrada en el 92%, frente a los 6.085 residentes nacionales.

Esta comunidad de foráneos, integrada fundamentalmente por británicos (2.281), pero con una presencia también sustancial de alemanes (712); italianos (173); franceses (136) o venezolanos (101), se han establecido fundamentalmente en el área que forman los núcleos de Los Gigantes, Playa de La Arena y Puerto Santiago, en menor medida Tamaimo, encuadrándose en ese perfil que los estudios demográficos califican bajo el concepto de segmento de trabajadores europeos del sector turístico.

Pero, sin duda, este análisis se puede hacer extensivo al global de aquellos municipios que integran la zona sur y suroeste de la Isla.

El condicionante de este crecimiento está íntimamente ligado el desarrollo de la industria turística, un motor que actúa como foco de atracción y representa un evidente "efecto llamada" para la población foránea que tiene la posibilidad de encontrar, en los llamados nichos de trabajo, la oportunidad para ejercer una actividad laboral.

No en vano son los municipios de Adeje (23,81%), San Miguel (17,90) o Arona (15,41%), los que destacan del resto en cuanto a volumen de población foránea registrada.

Otra cosa bien distinta es el volumen de personas que se sustraen al control estadístico.