Sucesos

Absuelto de 15 abusos sexuales a un menor en Puerto de la Cruz

La Sala consideró que el hecho de que la presunta víctima intentara quitarse la vida no tiene relación con el procesado ni vio probado que cuando tenía 10 años sufriera algún abuso.

EL DÍA, S/C de Tenerife
24/ene/03 9:59 AM
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La Audiencia Provincial ha absuelto a un hombre de quince delitos de agresión sexual y una penetración anal, por los que el fiscal solicitaba 21 años de prisión y la acusación particular 55 años, cometidos en la persona de un menor en Puerto de la Cruz.

Según la sentencia "el día 3 de octubre de 1999, un menor intentó quitarse la vida, arrojándose al vacío en el acantilado de la Punta del Viento, en la zona costera de Puerto de la Cruz, siendo rescatado y recuperándose de las lesiones al tiempo que presentaba un trastorno adaptativo con ansiedad y estado de ánimo depresivo".

La Sala estimó que no quedó probado que cuando el chico contaba entre 10 y 11 años hubiese entablado amistad quién aprovechándose de ello y dándole dinero en metálico, aunque en otras ocasiones le pagaba unas partidas de las máquinas de juego de un salón recreativo de dicha localidad, lograse que el menor accediera a satisfacer sus deseos sexuales realizando felaciones, tocamientos y besos llegando en una ocasión a penetrarlo cesando en el acto por sentir dolor, llevando a cabo esta acción en los lavabos de dicho salón recreativo, ni que tampoco se produjo una situación similar en el paraje denominado El Faro. Tampoco resulta probado que en la casa del procesado se llevara a cabo una agresión sexual. El Tribunal no ve relación entre el cuadro que presentaba el menor atendiendo al informe médico forense ni que el intento de suicidio tuviese relación con el procesado.

Ni el psicólogo ni el psiquiatra

Asimismo se recoge en el texto legal que "es más, en el informe de los forenses se dice que la supuesta víctima unos meses antes del intento de suicidio había sido examinado por un psicólogo y un psiquiatra y, a ninguno de ellos, refirió ni ellos detectaron las supuestas agresiones sexuales sufridas. Más aún, según el mismo informe los síntomas de un trastorno adaptativo consecuencia de unos abusos sexuales empiezan tres meses después del estresante que lo desencadena y no persisten durante más de seis meses después de la desaparición de este. En el presente caso, ocurre que los síntomas se iniciaron cuatro años después y aún en la fecha del informe (noviembre de 2000), es decir, años después".

La Sala estimó que el estado de ansiedad y depresión que padece el menor sea debido a otras causas y que al haber pasado tanto tiempo de la supuesta agresión o abuso no se aprecian signos externos y que no es verosímil que a las cinco de la tarde, en medio de un salón recreativo hubiera realizado una felación.