Vivir

Extranjería es incapaz de hacer frente a la previsible llegada de 40.000 legales

Una operación simple, la multiplicación del número de inmigrantes que han regularizado su residencia en la provincia por los cuatro miembros de media que completan cada familia, augura una avalancha de extracomunitarios y la necesidad de tramitar sus correspondientes expedientes.

EL DÍA, S/C de Tenerife
24/ene/03 22:26 PM
Edición impresa

El futuro próximo no se presenta nada halagüeño para la treintena de trabajadores de la Oficina de Extranjería de Santa Cruz de Tenerife. Alrededor de nueve mil inmigrantes obtuvieron la tarjeta de residencia en los sucesivos procesos de regularización y arraigo, los mismos que, si se cumplen las previsiones, ejercerán el derecho de traer a sus familias.

Las solicitudes de reagrupamiento han empezado a registrarse y la oficina se encuentra colapsada, una minucia en comparación con el volumen de trabajo que requerirán los aproximadamente 40 mil extracomunitarios que traerá la reunificación familiar en los próximos meses y años.

La cifra de 40.000 inmigrantes surge de multiplicar por cuatro, una mujer y tres hijos, los nueve mil expedientes de regularización y arraigo resueltos de forma positiva, además de un millar de casos que podrían haberse legalizado mediante otros procedimientos, como el matrimonio con un ciudadano español o la existencia de ascendientes.

La situación, que se reproduce en buena parte de las oficinas de Extranjería de otras provincias, toma visos de tragedia para una plantilla formada por 33 personas que en la actualidad no da abasto para atender citas y resolver trámites administrativos. El personal que habitualmente se encarga de los trámites burocráticos se ve obligado a apoyar en la labor de atención al público, lo que impide que los casos se resuelvan dentro de los plazos que establece la legislación. En la mañana de ayer se adhieron al paro de media hora convocado por el sindicato CSI-CSIF a nivel nacional, con el que tratan de presionar al Ministerio de Administraciones Públicas para que incremente las plantillas.

Con el equipo actual al completo, las dependencias santacruceras disponen de 33 trabajadores, nueve menos de los previstos, en buena medida debido a la rapidez con la que solicitan el traslado los funcionarios de carrera que llegan de la Península.

El Ministerio ha reconocido el problema y en una reunión mantenida el pasado lunes en Madrid con representantes del CSI-CSIF se comprometió a ampliar el número de efectivos humanos.

El sindicato considera insatisfactorio el resultado de este encuentro, toda vez que no se ha establecido fecha alguna para la ampliación del número de empleados hasta adecuarlo a las necesidades reales.

Los procesos de regularización y arraigo contemplan la opción de traer a las familias una vez solicitada la primera renovación del permiso de residencia. Dicha renovación debe pedirse al año de la regularización, por lo que quienes la tramitaron en 2001 ya la han gestionado y cuentan con la posibilidad de reagruparse con los suyos en territorio español. La siguiente renovación deberán solicitarla dentro de dos años y la última dos años más tarde. Tras un lustro de residencia legal en España, el permiso se convierte en permanente. El hecho de que buena parte de los extracomunitarios provengan de países africanos, americanos y asiáticos, donde las cifras de crecimiento demográfico son extremadamente elevadas, lleva a que la mayor parte de las familias por reagruparse estén constituidas por una media de cinco personas. Existe la posibilidad de que la cifra sea menor, pero también de que sea mayor.