La Laguna

La cruda realidad en el barrio de El Cardonal

Jardines totalmente descuidados y faltos de limpieza, focos de consumo y venta dedrogas o suciedad en las calles y plazas son
algunas de las evidencias que conforman la vida cotidiana de los vecinos de este populoso enclave lagunero. La urbanización se construyó a finales de los sesenta y ya cuenta, junto a las zonas adyacentes, con unos 7.000 habitantes.

JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tenerife
27/ene/03 14:20 PM
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El barrio de El Cardonal, en el municipio de La Laguna, lo habitan unos 7.000 vecinos, contando con las zonas colindantes a la urbanización de este nombre, inaugurada a finales de los años sesenta. La asociación de vecinos Tamaranca denuncia las malas condiciones de un sector que, según dicen sus dirigentes, tiene múltiples carencias.

El Cardonal nació como una urbanización con una tipología de bloques de cuatro plantas, cada uno con 8 ó 16 viviendas, según su amplitud. El crecimiento demográfico en los últimos años ha sido grande, sobre todo en el extrarradio de las viviendas originales.

Ramón Bello, presidente, y Juan González Pérez, otro de los directivos del colectivo vecinal, comenzaron denunciando la situación de los jardines, numerosos como es lógico en una zona con profusión de espacios entre los bloques: "Aunque se trata de un problema general, la denuncia proviene de los vecinos del bloque 30, que son los propietarios de los jardines y cuya comunidad se gasta el dinero de una parte del mantenimiento de las zonas verdes, aunque últimamente el ayuntamiento también participa. La queja viene porque rompieron esos jardines para colocar una tuberías que al final han tenido que poner por debajo de la zona de paso, tal y como les dijimos de entrada. A la señora que cuidaba esos jardines, que, por cierto, los tenía preciosos, le dio hasta una depresión al ver el estado en el que quedaron".

"Queremos denunciar - continuaron - la rotura de vallas y jardines, además de la desaparición de las primeras. Las paredes están mal hechas, son demasiado anchas, pero también bajas, lo que facilita la entrada de los perros a defecar o romper las plantas con total tranquilidad. Los pasos de peatones han quedado para las motos, las bicicletas o para jugar a la pelota, ya que los niños las tiran dentro de los jardines y cuando entran a recuperarlas causan serios destrozos. La mayor parte de los conductores de esas motos que entran y salen con total impunidad se dedican al negocio de la venta de drogas y tiran de todo en las zonas verdes. Por si fuera poco, el ayuntamiento limpia una vez al año dentro de los jardines donde crece toda clase de hierbajos, no planta ni se riega; o sea, en líneas generales, no los cuida".

Los dirigentes vecinales continuaron señalando que "hemos denunciado esta situación a la Agencia de Protección del Medio Urbano del Gobierno de Canarias, que,por cierto, no nos devolvió las fotos que les dejamos como testimonio gráfico, y no nos hicieron caso, lo mismo que en el Gobierno Civil o en la oficina del Diputado del Común donde enviamos sendos escritos". "Nos contestaron a nuestras demandas, pero dando la versión municipal sin venir a ver por qué habían roto los jardines", apuntaron. Además, "ejecutaron mal las obras de las aceras peatonales y hubo que cortar las calles. Esas aceras quedaron demasiado grandes y originaron la supresión de los jardines". Los dirigentes señalaron que "hay un proyecto del ayuntamiento para remodelar las zonas peatonales interiores, pero no se ha hecho nada y a lo mejor hay que esperar a las elecciones". Sentido de barrio Respecto a si el barrio tiene conciencia de serlo y de los problemas que acarrea, los dirigentes de Tamaranca afirmaron lo siguiente: "Los habitantes de El Cardonal tienen sentimiento de pertenecer a un barrio y no sólo a una urbanización". "De todas formas - agregaron los vecinos - , es una zona de inmigración desde otras partes de Tenerife o de otras islas del Archipiélago, y lo cierto es que cuesta mucho mentalizar a la gente de que no sólo es un barrio - dormitorio sino que hay que involucrarse en los problemas diarios". Desde la asociación de vecinos Tamaranca terminaron con una crítica a la política cultural del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, que consideran que "no ha sido positiva para el barrio e, incluso, en los últimos tiempos nos han quitado una clase de baile folclórico que se impartían con su patrocinio". Cancha cubierta "Desde el año 1997 - concluyeron - se anunció en un boletín municipal un supuesto proyecto de construir un local social y una cancha cubierta en el barrio con un presupuesto de doscientos millones de pesetas (1,2 millones de euros) y no se ha hecho realidad". "En estos momentos, cuando se avecinan las elecciones municipales, anuncian otra vez lo mismo. A ver si esta vez tenemos más suerte que con la anterior promesa", concluyeron los representantes vecinales del colectivo Tamaranca.