Sucesos

Un año y medio de cárcel por entrar a robar joyas en una casa de Playa San Juan


EL DÍA, S/C de Tenerife
28/ene/03 9:59 AM
Edición impresa
EL DÍA, S/C de Tenerife

El Juzgado de lo Penal número Dos ha condenado a Andrés Miguel L.G. a un año y medio de prisión al ser considerado autor de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa, pese a que dijo que sólo entró en la casa a beberse un vaso de leche y a comer unas galletas.

Según consta en la sentencia "el día 27 de julio de 1999, el acusado entró en un edificio de Playa San Juan (Guía de Isora) y, tras subir a la tercera planta, forzó el cierre de una ventana aprovechando que la moradora había salido".

Lo que había en el joyero

Una vez en el comedor, el inculpado se apoderó de un joyero de donde cogió un par de pendientes, una esclava bañada en oro, una cadena con medalla de oro y una pulsera también de oro, siendo sorprendido en el interior de la casa por la dueña cuando regresó. El acusado huyó por las escaleras, donde una de las vecinas alertadas lo detuvo no sin antes arrojar las joyas por el balcón".

El fiscal solicitó un año y nueve meses de prisión al considerar los hechos como propios de un delito de robo con fuerza en las cosas en casa habitada con la agravante de reincidencia. Por su parte, la defensa pidió la libre absolución.

En el texto legal se recoge que los hechos son propios de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa, ya que la dueña asegura que dejó la casa cerrada y que para obtener el ilícito beneficio utilizó la fuerza, aunque el hecho delictivo se agrava por estar la casa habitada. Dicha autoría se acredita por reconocer el propio acusado que a una vecina que le cogió por el brazo le dijo cuando bajaba por las escaleras que "había entrado en la casa, pero sólo a beber un vaso de leche y unas galletas".