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España y Marruecos acuerdan el regreso de sus embajadores

El Rey alauí Mohamed VI trasladó ayer a la ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, su deseo de normalizar las relaciones "de amistad" entre los dos países.

COLPISA, Rabat
31/ene/03 14:10 PM
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Los embajadores de España y Marruecos volverán a sus puestos en los próximos días. La larga crisis de quince meses quedó zanjada ayer en Rabat tras la audiencia que el rey Mohamed VI concedió a la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, y la posterior reunión de la jefa de la diplomacia española con el primer ministro marroquí, Driss Jettou, y su homólogo Mohamed Benaissa, en las que se acordó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas "de amistad y cooperación".

El monarca alauí quiso recibir en su palacio de Agadir a Ana Palacio, en un gesto de acercamiento que destacaron los gobiernos de ambos países. Mohamed VI, que pidió a la ministra que transmitiera un saludo al rey Juan Carlos y al presidente del Gobierno, José María Aznar, comunicó a Ana Palacio su decisión personal de enviar de nuevo a Madrid al embajador Abdelasam Baraka, que abandonó la legación diplomática el 28 de octubre de 2001.

Una decisión que, según la agencia oficial marroquí de prensa, responde a "la voluntad del rey de trabajar por la normalización de las relaciones de amistad y cooperación entre los dos pueblos y los dos países vecinos y por la profundización de un diálogo franco entre los dos gobiernos en todos los campos".

El ministro alauí de Asuntos Exteriores aseguró después que el retorno de los embajadores será "un punto de partida", no "de llegada", para la "consolidación de las relaciones económicas, culturales, sociales y estratégicas".

"Hemos plantado un árbol, ahora hay que regarlo cuidadosamente y mantenerlo", añadió Benaissa, quien resaltó el papel de España como "intermediario natural" en las relaciones de Marruecos con el continente europeo y expresó su voluntad de desarrollar una cooperación euromediterránea "sana y fructífera".

Ana Palacio coincidió con su homólogo en el deseo de "inaugurar una nueva página" en las "ricas y complejas" relaciones hispanomarroquíes.

La ministra, que no ocultó su satisfacción por el desenlace de la crisis, expresó al rey Mohamed VI el agradecimiento, en nombre del Rey Juan Carlos y del presidente del Gobierno, por el gesto del monarca alauí de permitir a los pescadores gallegos afectados por la tragedia del "Prestige" faenar en los caladeros marroquíes.

Nuevo clima de concordia

El nuevo clima de concordia, tan lejano al lenguaje hostil que enturbió las relaciones a lo largo del último año, fue así mismo puesto de manifiesto por el ministro de Comunicación y Portavoz del Gobierno de Driss Jettou, Nabil Benabdellah, quien indicó que "Marruecos y España están decididos a volver la página del pasado para restablecer las relaciones de buena vecindad".

Palacio, que viajó a Marruecos acompañada por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ramón Gil-Casares, y el director general para el Mediterráneo, Gabriel Busquets, cerró su jornada en el país norteafricano con una cena en el domicilio del propio Benaissa, un gesto que ratifica el talante muy amistoso mantenido ayer por las autoridades marroquíes.

La vuelta a la normalidad se escenificó en dos actos institucionales de suma importancia: la audiencia que ofreció en el Palacio Real de Agadir Mohamed VI a Ana Palacio y la reunión de trabajo que mantuvo después en Rabat la jefa de la diplomacia española con su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa.