Cultura y Espectáculos

Cuestión de FE

La Universidad pretende convertirse en el referente nacional de la desmitificación de las llamadas "paraciencias" con la tercera edición de un ciclo de ponencias único en España que arremete, con todo el peso de la lógica, contra videntes, astrólogos y "magos" del siglo XXI.

EL DÍA, S/C de Tenerife
31/ene/03 20:08 PM
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¿Cree usted en los ovnis? ¿Le atenaza cada mañana una angustia ante el futuro que le hace correr despavorido a su pitonisa de guardia? ¿Ingresaría en una secta para que, al menos allí, alguien le escuchase? ¿Se centra tanto en el trabajo sólo porque es Virgo? ¿Podrá clonarse en el futuro para vivir hasta ver cómo acaba su culebrón favorito?

Preguntas llenas de ironía, sí, pero que despiertan la curiosidad, cuando no el morbo, de un porcentaje de ciudadanos cada vez más sonrojante y que se deben, en buena medida, según José María Riol, profesor titular del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La Laguna (ULL), a que "todos necesitamos creer en algo".

Riol dirige la tercera edición del curso "Mitos y realidades en la ciencia y las pseudociencias", iniciado esta semana y que se extenderá hasta el mes de mayo, una iniciativa "única en la Universidad española" por la que La Laguna pretende convertirse en una especie de "referente nacional" para la desmitificación de estas creencias, indicó el responsable.

En opinión de Riol, el actual auge de las llamadas "paraciencias" reside en el hecho de que "creer es más fácil que estudiar". "No sé cuál es el sentido del mundo, pero, ya que estamos aquí, lo razonable es tratar de entenderlo, y ahí es donde se bifurcan los caminos", apunta. De este modo, "hay quien elige la senda de la comprensión a través de la creencia y otros que escogen la vía de la herramienta científica". El problema llega cuando "quien elige el camino de lo sobrenatural pretende equipararse a quien escoge la ciencia; o lo que es lo mismo, cuando la irracionalidad quiere igualarse con lo racional. Ahí reside el error de los debates televisivos tan en auge", asegura.

Para el científico, esto no significa que no haya que entender la historia del mundo "desde una perspectiva global", en orden a la base cultural ancestral de algunos de los mitos y prácticas que se tratan de desmitificar en el ciclo. Así, "quien dice que hay que borrar del mapa las andanzas de Gengis Khan, o incluso de Hitler, comete un error. Hay que asumir la historia completa", y hacerlo significa asumir también errores "que ahora sabemos que lo son". De este modo, si ciencias como la astrología pueden estudiarse hoy como una parte importante de la cultura del pasado, "sí está demostrado que no sirven para explicar el mundo". Pero una cosa es esto y otra, como incluso algunas instituciones propugnan - insiste - , "que estemos ante formas de conocimiento".

Líneas difusas

Las líneas entre ciencia y fábula, sin embargo, parecen difuminarse cada vez más. La presunta clonación de un ser humano por parte de la secta de los raelianos ha dejado perpleja a la comunidad internacional, algo de lo que se sorprende el profesor: "Es un gravísimo error haber dado tanta difusión a esta noticia", explica. Dejando al margen la supuesta presencia del ser humano en la Tierra por obra de la ciencia extraterrestre, como predica este grupo, "lo único cierto es que dicen que han clonado a una persona, pero ¿dónde está? Si eso es así, hagamos las pruebas correspondientes y comprobémoslo, pero resulta que aún no hay ni niño, ni ADN ni un grupo independiente que estudie el caso", concluye.