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Aznar y Blair anuncian la última oportunidad antes del uso de la fuerza

El jefe del Ejecutivo agradeció a su homólogo británico la escala que hizo en Madrid antes de trasladarse a Washington para tratar con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, la crisis de Irak, y subrayó los esfuerzos para la paz que realizan España y el Reino Unido.

EFE, Madrid
31/ene/03 22:48 PM
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El presidente del Gobierno, José María Aznar, y el primer ministro británico, Tony Blair, advirtieron ayer a Irak de su "última oportunidad" para desarmarse ante de usar la fuerza, para lo que el jefe del Ejecutivo se mostró partidario de una nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Aznar y Blair coincidieron en su análisis sobre la crisis de Irak en una comparecencia ante los informadores posterior a la reunión que mantuvieron en el Palacio de la Moncloa y en la que defendieron el artículo sobre la crisis iraquí suscrito ayer por ambos y otros líderes europeos.

Aznar agradeció a Blair la escala que hizo en Madrid antes de trasladarse a Washington para tratar con Bush la crisis de Irak, y subrayó los esfuerzos para la paz de España y el Reino Unido.

No obstante, precisó que eso implica el cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y, en concreto, la 1.441 que obliga al desarme a Irak y que recordó que ha sido avalada por la UE y la OTAN.

Esa resolución, a su juicio, supone "una última oportunidad" para Sadam Husein, de quien dijo que debe atenerse a "serias consecuencias" si no acredita que ha cumplido con la obligación de desarmarse.

Los mismos términos uso Blair, quien tras referirse a los numerosos incumplimientos de Husein, dijo que la resolución 1.441 es "una última oportunidad" para el desarme de Irak y subrayó la necesidad de que facilite su trabajo los inspectores de la ONU.

"Hay que tener garantías de que eso (el desarme) ocurre, y si no se produce a través de los inspectores, tendrá que realizarse por otros medios", advirtió Blair.

Aznar dijo que prefiere que el análisis de la situación se desarrolle en el Consejo de Seguridad y que "pueda ser posible una segunda resolución" en virtud de la cual "el Consejo asuma sus responsabilidades, evalúe la situación y tome las decisiones que las circunstancias aconsejen".

Eso cree que sería una buena señal de la comunidad internacional, al tiempo que recordó que regímenes dictatoriales como los de Husein han usado armas de destrucción masiva incluso contra su propio pueblo y su amenaza no es una fantasía.

Respecto al momento en que puede decidirse una posible intervención en Irak, Blair dijo que lo marcará el comprobar si hay éxito o no en la labor de los inspectores, ya que cree necesario que se sepa qué ha ocurrido con todas las armas que había en Irak y cuyo paradero se desconoce.

El primer ministro británico precisó que los inspectores no son detectives ni pueden dedicarse a "jugar al escondite" e insistió en que el momento del cumplimiento o no de la resolución de la ONU es lo que decidirá una intervención militar y cuándo se lleva a efecto.