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Cientos de canario-venezolanos expresan su rechazo a Chávez

La capital tinerfeña se convirtió ayer en una de las 89 ciudades de fuera de Venezuela que acogieron "el firmazo", uno de los más contundentes actos de protesta de cuantos se han llevado a cabo hasta ahora contra el actual Gobierno venezolano.

EFE, S/C de Tenerife
3/feb/03 14:10 PM
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Varios cientos de venezolanos residentes en Canarias acudieron ayer a la plaza de España de Santa Cruz de Tenerife para estampar su firma en favor de la renuncia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la jornada de protesta llamada "el firmazo". La recogida de firmas se desarrolló tanto en el país venezolano como en 89 ciudades del exterior, explicó el representante de la Coordinadora Democrática en Tenerife, Francisco Guerra, quien agregó que en Canarias residen unos 30.000 compatriotas suyos.

En las mesas, los venezolanos de Canarias podían estampar su firma para respaldar nueve posibles alternativas a la crisis que vive el país desde que se desarrolla el paro cívico nacional, todas ellas "pacíficas y constitucionales", dijo Guerra. Además, podían votar simbólicamente sobre la continuidad del presidente en un referéndum de protesta por la desconvocatoria, por los tribunales, de la consulta nacional sobre la renuncia voluntaria de Chávez, prevista para ayer.

Entre las medidas propuestas para salir de la crisis figuran la constitución de una asamblea constituyente, el recorte del mandato presidencial a cuatro años y otros mecanismos "estipulados en la Constitución".

Guerra explicó que la Coordinadora quiere conseguir al menos seis millones de firmas en Venezuela y doscientas mil en el exterior, tras lo cual estará en disposición de activar los mecanismos constitucionales que sean necesarios para forzar una salida pacífica a la crisis del país.

"Nuestra intención es salir de la crisis política de forma pacífica y democrática, pese a que Chávez y su régimen se oponen a que podamos elegir", dijo Francisco Guerra en referencia al referéndum que estaba convocado para ayer.

Añadió que con esa anulación, el presidente quiere impedir que el mundo sepa que "casi el 90 por ciento de los venezolanos queremos que renuncie", y por eso "la comunidad internacional tiene que darse cuenta de que estamos viviendo casi una dictadura, porque se nos está prohibiendo el derecho a elegir".

Advirtió Francisco Guerra de que la situación venezolana se va a transformar en "una hecatombe económica" en abril, cuando se sentirán las consecuencias plenas del paro cívico, que dura dos meses.