Sucesos
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Montero abre negociaciones con el PNV para negociar los Presupuestos leer

La confesión del novio de la doctora desaparecida permite encontrar su cadáver

Según fuentes policiales, el cuerpo, que está muy deteriorado, fue hallado cerca de un puente de la N - 340 al inicio del puerto del Ordal, cerca de la urbanización El Lledoner, adonde fue trasladado a última hora de la tarde de ayer el presunto autor del crimen.

EFE, Tarragona
11/feb/03 10:00 AM
Edición impresa

La Policía encontró ayer tarde el cadáver de Gloria Sanz, la doctora de Tarragona desaparecida desde el pasado 18 de enero, en un zona boscosa del término de Vallirana (Barcelona), junto a la N - 340, tras la confesión de su prometido, Fernando Adalid, que ayer llegó a Barcelona extraditado desde Amsterdam (Holanda).

Según fuentes policiales, el cadáver, que se encuentra muy deteriorado, fue hallado cerca de un puente de la N - 340 al inicio del puerto del Ordal, cerca de la urbanización El Lledoner, adonde fue trasladado a última hora de la tarde el presunto autor del crimen para concretar los detalles.

El cadáver fue hallado "por indicaciones del detenido", que confesó a la Policía española nada más llegar al aeropuerto de Barcelona.

La Policía Científica estableció un perímetro de seguridad en la zona donde ha sido hallado el cadáver para buscar pruebas en los alrededores.

Las causas de la muerte de la doctora, que tenía 28 años, se conocerán cuando se le practique la autopsia a partir de hoy.

Aunque Fernando Adalid, taxista barcelonés de 32 años, aceptó ser extraditado a España y se declaró "no culpable", ayer confesó a la Policía española su participación en la muerte de su prometida, con la que había reñido hacía unas semanas y discutido el día antes del trágico suceso.

Tras la desaparición de la doctora, que el día 18 de enero no llegó al trabajo en el ambulatorio de Sant Pere de Reus, la Policía encontró manchas de sangre en la habitación de Gloria y en el taxi de su novio que, según las pruebas de ADN, resultaron ser de la misma persona, la doctora fallecida.

Fernando Adalid escribió la pasada semana una carta en la que negaba tener nada que ver con los hechos acaecidos e indicaba, incluso, que podía haber sido secuestrada o haberse marchado voluntariamente. Es más, aseguraba en la carta que él había salido de España para buscarla y que no había huido de la familia.

La doctora Gloria Sanz Silva, de 28 años de edad, desapareció el pasado 18 de enero cuando no llegó al ambulatorio Sant Pere de Reus (Tarragona), donde tenía su lugar de trabajo.