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BAMBAS, la primera en ponerse el disfraz

Llegados de El Cardonal, los murgueros que dirige por primera vez la nieta de la presidenta no se olvidaron de que el año pasado bajaron a Santa Cruz en una guagua que perdió el motor por la autopista. Ayer revivieron la odisea 2002.

EL DÍA, S/C de Tenerife
12/feb/03 23:30 PM
Edición impresa
La murga infantil Bambas fue el primer grupo en lucir su disfraz en la plaza de España.

Para todos, su día de concurso es muy importante, pues es la prueba de fuego de tantas noches de ensayo, lo que genera nervios, sonrisas, ganas de subir a cantar... Pero para los Bambas ayer fue un día especial, máxime porque están inmersos esta edición en una polémica sacada de contexto - abandonaron su local hace más de un mes y es ahora cuando algunos intentan sacar a relucir un problema personal, en la víspera de su estreno - .

Del cole al local

Los más de cuarenta componente de Bambas estaban citados en su local a partir de las 14:00 horas. O sea, nada más salir del colegio y con el almuerzo en la garganta... si es que alguno pudo comer algo. Mientras comenzaban a llegar los primeros niños, doña Mary - como se conoce a la presidenta de la murga en el mundo del Carnaval - iba con un padre y dueño de una furgoneta a recoger los disfraces a la casa de la costurera para llevarlos al local y allí, a las 17:30, hora prevista de la llegada de la guagua, colocarlos en la bodega para ir luego a la plaza de España, donde a las 18:00 horas tenían la prueba de sonido. Pero antes de salir, en las escalinatas del local, ensayaron algunas estrofas para calentar sus voces. El director musical del grupo, Julio Alexis Fernández (también responsable de Bambones), reunió a los niños a puerta cerrada y les dio una "charla de concentración". Como es habitual en Carnaval, ni la guagua era grande - por lo que llevaron apilados los trajes en la parte trasera y en los maleteros - ni llegaron puntuales. Ya al mediodía habían dejado las pinturas de maquillaje preparadas para que los niños se fueran pintando. La mayoría de los componentes de la murga que dirige por primera vez Jezabel Jiménez, la nieta de la presidenta e hija de José María - fundador - , se subieron a la guagua con el miedo en el cuerpo tras la experiencia del pasado año cuando, en la misma circunstancia, durante en el trayecto por la autopista, el autobús perdió parte de su motor. En la plaza de España, más nervios. Estaba cerca el momento. Después de tantos ensayos, hasta temían olvidarse de las canciones.