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MÚSICA a pie de tumba

La organización Mortis Nostrae ofrece a las funerarias canarias su servicio de música de acompañamiento en funerales, tanatorios o misas, a cargo de intérpretes locales.

IOSUNE NIETO, S/C de Tenerife
13/feb/03 23:37 PM
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El pasodoble "Islas Canarias", el tema central de la película "Ghost", un bolero o un clásico, como Chopin, pueden ser el fondo de música que acompañe el último adiós a un ser querido. Hacer de ese momento, en la iglesia, en el tanatorio o a pie de tumba, más entrañable para las familias y amigos del difunto y convertirlo en un auténtico homenaje es lo que propone y facilita la empresa Mortis Nostrae (Muerte Nuestra) a las funerarias de Tenerife.

Si bien no es novedoso que, en funerales y misas de difuntos, algún amigo de la familia o un coro interprete una o más piezas musicales en honor de la persona fallecida, generalmente sacra, sí lo es la propuesta de esta empresa catalana, única en España en ofrecer un "servicio póstumo" y personalizado de músicos que interpretarán en directo aquellos temas que gustaban al finado o que algún familiar quiera dedicarle. Se trata de lograr a través de la música una "despedida muy especial y servir de consuelo" a las familias en un trance tan doloroso, explica la coordinadora y promotora de Mortis Nostrae, Nuria Delgado.

"Hay personas que quieren algo diferente y hasta ahora sólo podían encontrar flores", destaca Nuria Delgado, quien muy gráficamente se presenta como una persona que lleva "catorce años a pie de tumba", el tiempo transcurrido desde que se inició en esto de hacer menos dramático el tránsito de la muerte.

No es elitista

Eso mismo les ocurría a los servicios fúnebres, prosigue, porque fueron precisamente funerarias de las Islas las que se interesaron por el producto en un encuentro del sector. En esta primera visita tomará contacto con las de Tenerife y Gran Canaria, así como con los intérpretes locales que otra compañera ha seleccionado entre músicos del conservatorio y folcloristas canarios.

La demostración la hará un trío de cuerda, aunque en la realidad podrá contratarse a un solista o más personas, según la solvencia de quien solicite el servicio. En todo caso, "no es elitista, porque el coste de dos músicos equivale al de una corona de flores, que no sea de rosas".

Además, y tras considerar que después de pagar al menos 3.000 euros - lo que cuesta un entierro - "el presupuesto musical sería ínfimo", señala que no cree que sea el beneficio económico el que mueva a las funerarias a implantar este servicio, sino más bien una cuestión de imagen.

"Las funerarias - apunta - tienen mala prensa, se les ve como algo frío en un momento algo tétrico, y sería una manera de dulcificar su trabajo".

Ya hay compañías aseguradoras, al menos las grandes, que están ofreciendo este servicio en sus nuevas pólizas de decesos, explica, lo que justifica por varios motivos, "como evitar que una persona mayor, después de haber pagado durante muchos años este seguro, se encuentre con que tiene que abonar la música aparte".

Clásica o salsa

Por otra parte, los temas musicales que se elijan pueden ser algo menos solemnes que los clásicos, sin descartar la música salsa, si eso es lo que le gustaba al fallecido. Lo que cobra sentido en la concepción que expresa Nuria del mundo funerario, "en que cada servicio es personal e intransferible". Y cita a modo de ejemplo el de un señor vasco fallecido, a cuya familia se le ocurre el mismo día que quería música de allí. "Pedimos las partituras al Archivo de Rentería porque con ellas interpretamos lo que sea".

Canarias es el cuarto lugar en España en que se instala la organización Mortis Nostrae, después de hacerlo en Barcelona, Cáceres y Madrid. En esta última ciudad empezó a prestar servicio en noviembre y en el Servei Funerario de Barcelona lleva tres años, lo que significa que actualmente tenga "de 60 a 80 contrataciones mensuales", asegura su promotora.

La actuación de los músicos puede acompañar la salida o entrada del féretro a la iglesia, cuando se instala en la capilla del tanatorio o ser contratados para una misa póstuma. Pero sobre todo se les solicita para actos de incineración de los restos, destaca Nuria, lo que atribuye a que quienes optan por este sistema suelen ser personas más evolucionadas y que buscan compartir una ceremonia más entrañable".

"Todo el mundo tiene música en su vida cotidiana y éste es un modo de despedir a las personas que amamos de una manera especial, sirviendo de ayuda y consuelo a las familias y haciendo de ese momento un recuerdo imborrable", concluye Nuria Delgado.

No olvida citar, por otra parte, que este servicio facilita a buenos músicos, que no encuentran en coros u orquestas la posibilidad de ganarse la vida, hacerlo a través de otras alternativas laborales como la que facilita Mortis Nostrae, empresa calificada en Cataluña como de nuevas iniciativas de empleo.

Recuerda también que los músicos pueden participar en ceremonias civiles o religiosas, o en homenajes póstumos - a veces el contacto con la familia les lleva a otro tipo de ceremonias - , puesto que lo que se ofrece es "la calidez de la música que abraza el alma".