Cultura y Espectáculos
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
La Policía detiene en Zaragoza al 'Rey del Cachopo' leer
JOSÉ GÓMEZ SOLIÑO RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA

"Debería emplearse la RIC para potenciar la investigación"

El máximo responsable de la ULL afirma que no importan los mecanismos de financiación del próximo Plan de Infraestructuras, siempre que incluya una buena dotación, y aboga por que, gracias al desarrollo de los talentos canarios, el turismo deje de ser la única fuente de ingresos.

DAVID FUENTEFRÍA, S/C de Tenerife
16/feb/03 20:09 PM
Edición impresa

A falta de poco más de un mes para que la Universidad de La Laguna elija nuevo rector, a José Gómez Soliño le cuesta recapitular. No por falta de argumentos (dos elecciones al Claustro, dos reformas estatutarias y cinco presupuestos aprobados, por ejemplo), ni tampoco porque mide cada palabra que dice con un metodismo casi obsesivo, sino, tal vez, porque prefiere fijar su vista en lo que aún le queda por hacer en estos días, para peor lucro de periodistas, que, una vez más, y lo intentan desde octubre, se quedan sin saber si está dispuesto o no a renovar su candidatura para coger de nuevo el timón de la institución académica.

- ¿Qué balance extrae de estos casi cuatro años al frente de La Laguna?

- Tanto mi equipo como yo hemos intentado hacer honor al compromiso que adquirimos cuando presentamos nuestra candidatura: impulsar el desarrollo de la ULL de acuerdo a los objetivos de nuestro programa. Quizá no esté de más recordar que, cuando empezamos, estaba en curso aún la negociación sobre los complementos retributivos del profesorado, en la que nos implicamos a fondo con los sindicatos, y que los acuerdos a los que se llegó después con el Gobierno Autónomo conllevaron la puesta a punto de los mecanismos para que se cobrasen. Con todo, no hay que olvidar que su aspiración última es la homologación salarial, una pretensión de justicia a la que, estoy seguro, ningún universitario renuncia. Yo creo que ha habido un agravio comparativo en cuanto a las retribuciones salariales del profesorado universitario, en comparación con el del resto del personal de la comunidad autónoma, que no es aceptable. En el contrato programa también luchamos por que se contemplase la financiación necesaria, que todavía, por cierto, no está garantizada.

- Concrete tres logros de los que se sienta particularmente satisfecho.

- El convenio con CajaCanarias, que implicará la creación de edificios de servicios, apoyos de informática y becas de investigación; haber conseguido el acuerdo con el Gobierno canario para establecer una plantilla del PAS en una ratio de al menos el 0,5%, creándose 50 nuevas plazas en este período, y que el Hospital de La Candelaria, por fin, haya pasado a ser universitario.

- ¿Ya han desistido de que el próximo Plan de Infraestructuras Universitarias de Canarias (PIUC) se regule mediante ley?

- Lo más importante del PIUC es conseguir una generosa dotación. Cuáles van a ser los mecanismos de financiación, o cuánto tiempo abarcará, son cuestiones a negociar. Pero sí tenemos claro, por ejemplo, que la primera acción, por urgente, es la Facultad de Bellas Artes. Plasmar el PIUC en una ley tiene ventajas e inconvenientes, pero no entiendo a quienes, dicen, desde la Consejería de Educación, que esto no es posible ya que, si el primero se reguló así, ¿por qué no el segundo?

- ¿Tenemos un Gobierno que prefiere tapar agujeros antes que arreglar la casa?

- Creo que la Consejería muestra su voluntad de escuchar, entender y atender a las aspiraciones de la Universidad, pero es cierto que, en muchas ocasiones, las posibilidades financieras no son ilimitadas.

- ¿Comienza a verse la luz al final del túnel en el tránsito de las figuras docentes de la antigua LRU a las que prevé la LOU?

- La introducción de la LOU provoca incertidumbre en torno a las figuras del profesorado, y a cómo el profesorado actual no funcionario va a quedar integrado en las nuevas figuras. Lo que puedo decir es que, gracias a una enmienda de CC, los actuales profesores asociados tienen cuatro años de permanencia en su categoría tipo LRU para adaptarse a las nuevas categorías. Para acceder al puesto de profesor ayudante doctor, a los asociados antes de la entrada en vigor de la LOU, además, no se les exigirán dos años de estancia externa en otras universidades. Por otro lado, se han introducido problemas que hacen difícil la contratación de profesores para cubrir bajas y vacantes.

- ¿Qué conclusiones destaca del reciente proceso de adaptación de la LOU en Canarias?

- La adaptación se ha hecho después de un amplio proceso de consulta con los equipos de las Universidades, y hay medidas que lamentamos que no hayan sido atendidas, como el hecho de que, para contratar profesores asociados del tipo LOU, éstos han de tener dos años de ejercicio de su profesión. Tampoco comprendemos por qué los presidentes de los Consejos Sociales no se siguen eligiendo por el pleno, característica ésta que distinguía a las Universidades canarias. Aunque aún el proyecto de Ley de Consejos Sociales está en el Parlamento, en principio parece que los presidentes se elegirán por el Gobierno, con lo que, si esto fuera así, estaríamos ante un retroceso.

- Algunos grupos del Claustro les acusaron, en la última sesión de reforma estatutaria, de escudarse en un reparto de poder "más democrático", con más porcentaje de alumnos y PAS en este órgano, para asegurarse sus apoyos en las próximas elecciones. ¿Qué tiene que decir al respecto?

- Creo que no deberíamos juzgar las propuestas de reforma de los estatutos de ningún grupo en términos electoralistas, porque también podría decirse que quienes hicieron propuestas diferentes a las de los grupos que respaldan a este equipo de Gobierno también tenían motivaciones electoralistas. Pienso que el auténtico condicionamiento es el que establece la LOU, cuando obliga a que el 51% del profesorado en el Claustro debe ser profesor funcionario doctor.

- ¿Por qué la sociedad tiene la sensación, todavía, de que la Universidad no se integra en ella de forma efectiva?

- La conexión entre Universidad y sociedad tiene que producirse por iniciativa de ambos polos. La Universidad ha dado en los últimos años muestras de un mayor acercamiento o colaboración, pero sí nos gustaría ver, por parte de la sociedad, una mayor implicación y complicidad con la Universidad. - ¿Con algún sector en concreto? - Sobre todo con aquellos que tienen más responsabilidad en el tejido productivo. Y esto no significa que no haya colaboración, pero creo que ésta puede ser mayor. Por ejemplo, hay una Reserva de Inversiones de Canarias, con muchos millones de euros que, convenientemente invertidos en investigación, desarrollo y promoción de la formación superior, podrían redundar en un beneficio general para Canarias y para su tejido productivo. Canarias tiene que desarrollar el inmenso talento de sus habitantes, y el turismo no debe ser la única fuente de ingresos, sino que el desarrollo de innovaciones tecnológicas puede ser también un factor de dinamización y desarrollo para el Archipiélago. - ¿Por qué doctorarse en esta Universidad, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en un caos organizativo y burocrático? - En primer lugar, me gustaría decir que la ULL destaca en el conjunto de las del Estado por su número de doctores y de tesis leídas. Pero, naturalmente, una actividad investigadora y formativa tan importante precisa tener detrás un aparato administrativo adecuado, y hay que reconocer que el actual es insuficiente, como el de otros sectores de la administración universitaria. Por otro lado, los estudios de tercer ciclo están sometidos a una revisión que aún no ha concluido. La normativa, en su aplicación, produce problemas a los alumnos de tercer ciclo porque son estudios muy complejos, pero yo no diría que se trate de un caos organizativo. - ¿Renueva José Gómez Soliño su candidatura a las próximas elecciones a rector? - Todavía es pronto para comunicar mi decisión en este asunto. Por otro lado, mantengo la misma ilusión y las mismas fuerzas que el primer día, y no carezco de proyectos para la Universidad. Pero hay otros factores a tener en cuenta, como mi propia carrera profesional, y otros de tipo personal y familiar que también debo considerar, por lo que no quiero pronunciarme hasta que llegue el momento. Además, prefiero dedicar mis energías a cuestiones que necesita la Universidad hasta el final de mi mandato. - ¿Por ejemplo? - Culminar el proceso de reforma estatutaria, atender a las negociaciones con la Consejería sobre el próximo PIUC, las pendientes de desarrollar durante el año 2003, y otras que tendrán que empezar a finales de este año o principios del próximo, como la segunda fase del edificio de Informática, o el de Bellas Artes. - El sufragio universal que, en virtud de la nueva situación legal, servirá para elegir nuevo rector, ¿perjudica o beneficia a los candidatos ambiciosos? - No lo sé. Los rectores manifestamos nuestras reservas, en principio, sobre el nuevo sistema, porque podrían dar lugar a injerencias externas en los procesos electorales, y porque el procedimiento era más costoso, complicado y no necesariamente mejor. Pero esta fase está superada; lo que hay que hacer ahora es una campaña que permita que los universitarios esté bien informados de todas las opciones. - ¿Qué sensación cree que deja la persona de José Gómez Soliño en La Laguna? - No soy quién para hablar de mi labor durante estos cuatro años, pero puedo decir que he intentado propiciar un clima de diálogo entre los sectores, tanto dentro de la Universidad como fuera, y luchar por una menor tensión interna y un mayor compromiso social. - ¿Vigilan los "tics" de la iniciativa privada a la hora de ocupar los espacios públicos, como sucede en el Campus de Guajara? - Sí. Lo que sucede es que una Universidad pública no debe mantenerse sólo con fondos públicos, sino que debe atraer los apoyos financieros que sean posibles para que no tengan que repercutir en los alumnos. De este modo, colaboraciones como las que hemos suscrito a través de un convenio con CajaCanarias resultan, decididamente, muy positivas.
JOSÉ GÓMEZ SOLIÑO RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA