Tenerife

De la nada hasta la pasarelas

Hace cuatro años, el Cabildo de Tenerife emprendió
el Plan Textil, un proyecto que ha revolucionado la
producción del sector en la Isla y que, pese a los
múltiples obstáculos, está dando resultados notables,
según coincidieron los invitados al debate.


16/feb/03 12:13 PM
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Tenerife nunca ha tenido cultura textil, aunque sí la tiene - o para ser precisos comienza a tenerla - de moda. Este preámbulo puede servir para explicar cómo este sector industrial ha pasado de ser prácticamente inexistente en la Isla a respaldar producciones que ya se conocen en medio mundo. Así se puso de relieve en el debate sobre el diagnóstico de la moda que sale de Tenerife, muy centrado en el Plan Textil, "Tenerife, Isla de Moda", proyecto del Cabildo Insular para el fomento de una industria que en buena parte permanecía en la sombra y que tiene muchas posibilidades de crecer y generar empleo.

Miguel Ángel Guisado, consejero de Desarrollo Económico, Industria y Comercio en el Cabildo; Domingo Medina, consejero de la oposición socialista; Giuseppe Sánchez, director del Plan Textil "Tenerife, Isla de Moda"; Arturo Cabrera, vicepresidente del área comercial Zona Centro, y Marcos Marrero, diseñador de moda pret - a - porter, fueron convocados por EL DÍA a este debate en el que no hubo ninguna quiebra acerca del apoyo que recibe y debe seguir recibiendo este sector en Tenerife.

El Plan Textil "Tenerife, Isla de Moda" data de hace cuatro años, cuando el Cabildo, y en concreto el consejero de Coalición Canaria, Miguel Ángel Guisado, decide "tutelar y apoyar" un sector que necesita de la ayuda a la producción y a la promoción, explicó Giuseppe Sánchez, para quien justo gracias a ella no hay duda de que la moda tinerfeña ha conseguido en ese tiempo "tener credibilidad".

No obstante, un elemento que se puso de relieve fue que no es fácil que los propios isleños puedan lucir los diseños que hacen los profesionales de la Isla, debido a que aún son pocos los comercios que distribuyen su moda, "un nexo local" que echó en falta el representante de Zona Centro, Arturo Cabrera, aunque no por ello dejó de ver "mucha solidez y mucho futuro" en el Plan del Cabildo. Con todo, le achacó el que se haya "proyectado muy bien hacia fuera y haya perdido mucho mercado local importante", a pesar de que, aseguró, "podemos sacarle mucho provecho a nuestra propia moda".

"En casa del herrero, cuchillo de palo", opinó el diseñador Marcos Marrero, para quien puede ocurrir que en otros mercados "gusta más que aquí lo que hacemos".

Sin embargo, este diseñador no lamentó esa ausencia de los creadores canarios - él está presente en varios puntos de venta - y, al contrario, defendió que la proyección internacional lograda - comparte con otros creadores una de las mejores tiendas de moda de París y sus trabajos se conocen ya en tres continentes - prueba el resultado de los apoyos recibidos, "al producto, al proyecto, a la imagen... cuando pensar en París nos parecía la luna y ahora te codeas con los grandes". Ese apoyo "nos ha hecho sentar más la cabeza", dijo en relación a haber cobrado noción de la responsabilidad adquirida. "De pasar de un taller pequeño, artesanal, a meternos en todo este fregado", puesto que son inversiones millonarias las que hacen falta.

Pero no creyeron los contertulios que el problema sea que no gusta en la Isla lo que hacen sus diseñadores. Giuseppe, que considero "interesante" el mercado isleño, dijo ver en esa proyección internacional "un efecto boomerang": los compradores se interesan más desde el momento en que ven que el trabajo de un determinado diseñador aparece en las más prestigiosas pasarelas y revistas de moda, como el "Vogue".

Domingo Medina quiso matizar a Arturo Cabrera en cuanto a que "no se puede animar a beber los vinos canarios sólo porque son de aquí o vestir la moda canaria por la misma razón", abogando de esa forma por que se gane en "competitividad".

Conforme con la ayuda del Cabildo a la industria textil, Medina valoró que "el problema de la moda hecha aquí no es venderla, sino quizá que se conozca", y defendió como conveniente la "promoción interior".

El contrapunto a esta mayor o menor presencia de la moda tinerfeña en la Isla, la puso el consejero Miguel Ángel Guisado, quien subrayó la carencia de moda masculina y que el mercado canario "es pequeño para una industria textil que quiere crecer".

Tras llamar la atención sobre que en Canarias "cualquier operación de venta fuera es exportación", Guisado se centró en los obstáculos que conlleva producir en las Islas. El primero de ellos, "la competitividad con la Península" y que "es tremendamente cara la producción".

Citó también que se hace necesario "diversificar mercados, lo que puso en evidencia el atentado terrorista del 11 de septiembre, ya que perjudicó a las empresas que habían crecido y que ya vendían en países de Oriente Medio. "De ahí que haya sido preciso probar en México".

Y llegó al tercer pilar que justifica el plan de apoyo del Cabildo. "O inviertes en promoción o no te comes un colín, porque esto no es como en la Península, que un diseñador pueda coger la guagua y al stand". Si no fuera por el soporte del Plan aseguró que "ni de coña un diseñador sale fuera" y no ocultó tampoco "la excesiva politización de las pasarelas", intereses y grupos de presión que hay que sortear.

La falta de mano de obra cualificada, incluso de industria que sirva de soporte a las producciones, cuando buena parte de ella era inexistente o se mantenía sumergida en talleres clandestinos, también fue subrayada por Miguel Ángel Guisado. Profano en la materia hace cuatro años, dijo haber podido comprobar por ese motivo la evolución de la nada a lo logrado en cuatro años de actuación, lo que comparó gráficamente con haber "tirado la primera ficha en un juego de dominó".

Problemas

Miguel Ángel Guisado, Marcos Marrero y Giuseppe Sánchez compartieron que "cuanto más avanzas, más obstáculos encuentras". Pero también más proyectos se plantean, matizó Guisado, tras referirse a uno que podría fructificar en "una especie de cooperativa" de fabricantes textiles.

Sobre el alto coste del transporte y la materia prima para las producciones hechas en las Islas insistió el diseñador Marcos Marrero, - a veces simplemente que la tela no llega y el tiempo se echa encima, citó - , para quien la promoción ya no es problema gracias a la ayuda del Cabildo.

Domingo Medina puntualizó que las dificultades de esta industria son como las de cualquier otro terreno, y mostró su confianza en que "el día en que se asiente, todo eso ya no será un problema". Y justificó y apoyó por parte del PSOE insular la ayuda institucional al sector textil, también desde el punto de vista de la búsqueda de alternativas para evitar que en la Isla "todos seamos funcionarios o dedicados al turismo".

Giuseppe Sánchez reconoció que la promoción resulta