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Zapatero y otros líderes exigen a Aznar que cambie y defienda la paz

Entre gritos de "no a la guerra" que corearon cerca de tres mil personas en un acto del PSOE celebrado ayer en Ávila, el líder socialista afirmó que el Gobierno está obligado a atender los sentimientos de millones de ciudadanos.

LA RESPUESTA
17/feb/03 14:10 PM
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Arenas habla de manipulación

El ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, dijo ayer en Sevilla que el Gobierno comparte los sentimientos de paz y del no a la guerra expresados por millones de españoles, pero que siempre optará por la responsabilidad frente a una oposición que intenta "manipular los sentimientos sanos de un país". El ministro señaló que el Gobierno "nunca ha hecho oídos sordos" a la población, pero que "tiene muy claro que va a hacer todo lo que tenga que hacer por la paz, por nuestra seguridad, porque sigamos luchando contra el terrorismo a nivel internacional y porque no se puedan usar armas de destrucción masivas". Arenas señaló a los periodistas que frente a la actitud "responsable" del Gobierno está la de la oposición, cuya opción es "lo fácil, lo cómodo y lo irresponsable", ya que "está intentando manipular los sentimientos de un país que no quiere la guerra". Tras indicar que el Gobierno no debe estar para hacer "lo fácil y lo irresponsable", el ministro insistió en que desde el Ejecutivo se comparten los sentimientos expresados "por muchísimas personas", por lo que reiteró el compromiso de "seguir trabajando por la paz y por nuestra seguridad y contra el terrorismo internacional". "Deseamos que haya acuerdo en el ámbito de las Naciones Unidas y de la Unión Europea, que signifique presión política para Sadam, y que los inspectores puedan certificar que se ha cumplido la resolución 1.441 y se ha procedido al desarme de Irak", subrayó Arenas.

AGENCIAS, Madrid

Las masivas manifestaciones del sábado contra la guerra sirvieron a José Luis Rodríguez Zapatero para exigir a José María Aznar que "rectifique", se oponga a "la guerra de Bush" y defienda la paz. Lo mismo hicieron otros líderes de partidos de izquierda, nacionalistas o centrales sindicales.

"Que cambie, que escuche lo que ha dicho la gente que quiere defender la paz y no estar con Bush", clamó Rodríguez Zapatero, que insistió en que tras las manifestaciones del sábado el Gobierno está "obligado a cambiar ya" su política de alineamiento con el presidente norteamericano porque "la esperanza de paz que hubo en la calle no puede ser marginada por un presidente del Gobierno".

La presencia de millones de ciudadanos en las calles fue para el líder socialista "un acto responsable de civismo" que demostró ante Europa y América que "la voz de Aznar no es la voz de España". Por ello, reiteró que al presidente del Ejecutivo "no le queda mucho tiempo" para rectificar "porque si no lo hace, los ciudadanos le pasarán factura de las cuentas pendientes ". Instó así a José María Aznar a plantear hoy en la reunión extraordinaria del Consejo Europeo una nueva posición alejada de las tesis del presidente estadounidense que "represente a todos los españoles" y llevar también esta actitud al Consejo de Seguridad de la ONU. Rodríguez Zapatero aseguró también ante sus entusiastas seguidores que tanto él como su partido no van a "entrar al trapo" con el Gobierno y el PP.

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, apuntó que las masivas manifestaciones del pasado sábado se convirtieron en un "enorme referéndum" en contra de la guerra, en el que el Ejecutivo popular, con Aznar a la cabeza, "ha perdido el alma democrática".