Venezuela

Chávez amenaza con la ocupación militar de las plantas agroindustriales del país

El presidente venezolano tomaría la medida como respuesta a la resistencia para aplicar la regulación de precios en 169 productos "de primera necesidad". Comentó en su programa de radio y televisión semanal que "si cierran las plantas, se las intervengo para ponerlas a la orden del pueblo".

EFE, Caracas
17/feb/03 23:52 PM
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El presidente venezolano, Hugo Chávez, amenazó ayer con tomar militarmente las plantas de procesadoras de maíz que cierren su puertas, tras la entrada en vigor de la regulación de precios de 169 productos clasificados como de "primera necesidad".

"Si cierran las plantas se las intervengo para ponerlas a la orden del pueblo", afirmó Chávez en su dominical programa de radio y televisión "Aló, Presidente".

Citó un "aviso de los agroindustriales que procesan el maíz" que advierte "que van a cerrar las plantas", con el argumento de que sería imposible producir harina de maíz al precio máximo fijado por el Gobierno, de 750 bolívares (0,46 dólares) por kilo.

"Voy a ordenar que preparen los planes para tomar militarmente las plantas de procesamiento de maíz, porque nadie puede quitarle la comida al pueblo", manifestó el jefe del Estado.

En su opinión, el supuesto cierre de las plantas sería porque a los industriales venezolanos "no les gusta el control de precios" que entró en vigor el pasado miércoles, como medida de emergencia "para evitar el desabastecimiento" en el país.

La harina de maíz es la base de la elaboración del alimento más popular del país: la arepa, indispensable en casi todas las comidas de los venezolanos.

"El control de precios lo tenemos que hacer cumplir todos", reiteró Chávez, al advertir que la "ofensiva" de su Gobierno "no tiene vuelta atrás", porque su "revolución no va a permitir más atropellos contra el pueblo".

Chávez amenazó con la toma militar de los silos de maíz en diciembre pasado, en pleno apogeo de la huelga general opositora que fue levantada este 3 de febrero, después de 63 días.

Con la huelga general, la alianza opositora Coordinadora Democrática, integrada por las directivas sindical y patronal, partidos y asociaciones civiles, intentó presionar a Hugo Chávez para que renunciara o aceptara elecciones anticipadas.