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La UE reconoce que la guerra puede ser necesaria, pero sólo como recurso extremo

Los Quince apoyan un nuevo plazo para los inspectores, no sin advertir a Sadam de que "las inspecciones no pueden continuar indefinidamente, sin colaboración iraquí plena".

COLPISA, Bruselas
18/feb/03 14:10 PM
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La reunión extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la UE sobre Irak, ayer en Bruselas, alcanzó a cerrar un consenso de los Estados miembros ante la crisis, afirmado el único cuerpo doctrinal que ha suscitado hasta ahora la unanimidad de los Estados miembros: la resolución 1441 de la ONU y la posición común de los ministros de Exteriores del 27 de enero.

Los Quince decidieron apoyar un nuevo plazo para el trabajo de los inspectores de la ONU que supervisan el desarme iraquí, no sin advertir a Sadam de que "las inspecciones no pueden continuar indefinidamente, en ausencia de una colaboración iraquí plena. Ésta debe comprender la provisión de toda la información adicional y específica en las materias que han sido planteadas en los informes de los inspectores".

Dicho plazo carece de fechas concretas. Conscientes de que el tema hubiera sido imposible de resolver entre ellos, los líderes comunitarios decidieron transferir la responsabilidad de hacerlo, si ha lugar, al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, que asistió ayer a la reunión del Consejo Europeo, declaró que el procedimiento definido por la 1441 en la crisis iraquí para esa circunstancia no deja lugar a dudas: compete al Consejo de Seguridad, a la luz de las informaciones aportadas por los inspectores, establecer si hay una "violación flagrante" de las obligaciones de Irak en materia de desarme, y de extraer las conclusiones pertinentes.

Nueva resolución

Annan eludió entrar en polémica sobre la conveniencia de una nueva resolución del Consejo de Seguridad que permita la intervención militar sin más condicionantes, y una vez constatado el incumplimiento iraquí. EE UU quiere esa nueva resolución pero Jacques Chirac la rechazó nuevamente ayer.

Saliéndose por la tangente, Annan apeló a la obviedad de los hechos para no adentrarse en terreno peligroso: que esa demanda de segunda resolución no está sobre la mesa.

El acuerdo de ayer resulta de un equilibrio precario entre las posiciones de quienes se oponen a la vía militar y la de quienes no la descartan, en sintonía con las tesis norteamericanas.

La Declaración del Consejo Europeo comprende una afirmación inequívoca del marco de Naciones Unidas para la resolución no sólo de esta crisis, sino de las que puedan suscitarse en el futuro, pero endurece el tono ante Irak, incorporando referencias al recurso a la fuerza que nunca hasta ahora había sido plenamente descartada, pero que tampoco los Quince habían llegado a contemplar unitariamente como posible.

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, afirmó que las conclusiones del Consejo contemplan las cinco aspiraciones que España había defendido.

"Hoy (ayer) la UE ha dado un paso firme en la crisis iraquí. Después del acuerdo del domingo en la OTAN, el de hoy constituye una clara asunción de responsabilidades por parte de los Quince".