Venezuela

Carlos Fernández inició ayer su arresto domiciliario a la espera de juicio

El titular de "Fedecámaras" aseguró que no fue maltratado durante su detención. "Estoy tranquilo y muy contento de estar en casa. Me trataron muy bien. Me respetaron todos mis derechos y he tenido una muy buena atención en la Disip", dijo al llegar a Valencia.

EFE, Caracas
24/feb/03 0:19 AM
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El presidente de la patronal venezolana, Carlos Fernández, comenzó ayer el arresto domiciliario previo a su enjuiciamiento por los presuntos delitos de "instigación a delinquir y rebelión civil".

El dirigente empresarial fue trasladado ayer en helicóptero desde la sede de la policía política (Disip) en Caracas, donde estaba detenido desde el jueves, hasta su residencia en la ciudad de Valencia, 130 kilómetros al oeste de la capital.

La Fiscalía tiene 30 días para acusar formalmente a Fernández de los delitos que le imputa, aunque dispondrá de una prórroga única de 15 días para cumplir con ese requisito previo al juicio.

La orden de arresto domiciliario contra Fernández fue emitida la pasada madrugada por la juez encargada del caso, tras una maratoniana audiencia de más de diecisiete horas.

Fernández agradeció ante los periodistas "el apoyo y la solidaridad recibidos del pueblo venezolano" y también "la lucha que llevamos por un país mejor".

Un "terrorista"

Mientras, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó hoy de "terrorista" al empresario y pidió a quienes, según él, hablan sin conocimiento de causa que antes de emitir opiniones se informen sobre la actuación de Fernández durante la conspiración que desembocó en la reciente huelga general.

El gobernante recordó, en su programa dominical de radio y televisión "Aló, Presidente", la vinculación del empresario con el anterior jefe de "Fedecámaras", Pedro Carmona, efímero presidente de Venezuela durante el golpe de Estado de abril de 2002.

Fernández fue uno de los que avaló con su firma el decreto emitido por Carmona por el que se abolieron todas las instituciones democráticas del país.

Chávez indicó que la decisión de la juez de ordenar el arresto de Fernández es "positiva" aunque añadió que, si de él dependiese, "no estaría en su casa sino tras las rejas".

La patronal Fedecámaras reiteró el sábado que su presidente es inocente de los cargos que se le imputan y aseguró que actuó de acuerdo a las directrices que le señalaba ese organismo.

El dirigente empresarial fue acusado de instigación a delinquir y rebelión civil por la Fiscalía General de la nación, que también le responsabilizó de haber incurrido en "traición a la patria, agavillamiento (asociación para delinquir) y devastación".

La Fiscalía consideró que Fernández cometió esos delitos al promover públicamente, junto con otros representantes de la coalición opositora Coordinadora Democrática, la huelga para forzar la renuncia del presidente Chávez.

El paro, que empezó el 2 de diciembre de 2002 y terminó el 3 de febrero, produjo una fuerte conmoción social, escasez de productos de primera necesidad y enormes pérdidas económicas que, sólo en el sector petrolero, superaron los 4.000 millones de dólares.

Fernández y el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, son, hasta ahora, los dos únicos miembros de la Coordinadora imputados por la Fiscalía por presuntos delitos relacionados con la huelga.