Sucesos

Condenan a un hombre de 29 años por intento de agresión sexual a una mujer de 69

Los hechos ocurrieron en un paraje aislado de la zona de Martín Luis, en Puntallana, en 1995. El acusado se ofreció a llevar a la víctima y a otra señora en su coche hasta Los Sauces.

LA CLAVE
25/feb/03 10:01 AM
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Abuso de superioridad

La Sala estimó que los hechos son propios de una tentativa de agresión sexual y otro de lesiones, ya que lo ocurrido consiste en "un acceso carnal que primeramente intentó el reo mediante la introducción de su pene en la boca de la víctima y después quiso llevar a cabo mediante una penetración vaginal, todo ello empleando la fuerza". El acusado, tenía 29 años en el momento de cometerse los hechos, y es de constitución corpulenta, mientras que la víctima de 69 años, es baja y menuda, a la cual empujó, agarró y lesionó.

EL DÍA, S/C de Tenerife

La Audiencia Provincial ha condenado a César P.P. a tres años y medio de prisión al ser considerado autor de un delito de agresión sexual y otro de lesiones en la persona de una señora de 69 años, cuando él contaba con 29, hechos que ocurrieron en Puntallana (La Palma).

Según la sentencia "el día 7 de noviembre de 1995, sobre las ocho menos diez de la noche, el acusado detuvo su vehículo en la parada de guaguas que se dirigen hacia el norte de La Palma y se dirigió a las personas que allí estaban ofreciéndose a llevarlas aceptando dos señoras mayores a subir en el coche".

En el camino hacia Los Sauces, llegando al barrio de Tenagua en Puntallana, la otra señora se bajó siguiendo el viaje con la víctima. El acusado, al llegar a la zona conocida como Martín Luis, con el pretexto de entregar unas llaves, se desvió de la carretera principal, accediendo a una pista asfaltada hacia un lugar apartado, en el que había una casa. Allí detuvo el coche y se bajó dando una vuelta para comprobar que no había nadie.

Seguidamente entró en el turismo y, con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, empujó y sujetó a la víctima contra el asiento delantero, le desabrochó la blusa y comenzó a tocarle los pechos, al tiempo que se bajaba los pantalones y le mostraba sus partes, colocándoselas a la altura de su boca. La señora se resistía y gritaba, forcejeando con su agresor sin poder zafarse.

La faja lo hizo desistir

Ante la resistencia que presentaba la agredida, el procesado decidió que si no era bucal, consumaría la agresión vaginalmente, por lo que "tratando de quitarle las bragas no pudo conseguirlo debido a que llevaba puesta una faja", dice el texto legal.

Ante las dificultades encontradas, la resistencia que ofrecía la mujer y el estado de extrema agitación en que se encontraba la víctima, César P.P. acabó por desistir de sus propósitos llevándola hasta la localidad de Los Galguitos.

A consecuencia de lo ocurrido, la víctima sufrió escoriaciones en el labio inferior, la mejilla y la oreja derecha, y una contusión con hematoma en la región supramamaria izquierda. Se le prescribieron ansiolíticos y las heridas tardaron en curar 180 días, quedándole como secuela un aumento del volumen del lóbulo de la oreja. El fiscal lo calificó como agresión sexual en grado de tentativa y como lesiones, concurriendo la agravante de abuso de superioridad, por lo que solicitó nueve años y medio de prisión, así como 7.001 euros de indemnización. Por su parte, la defensa pedía la absolución.