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Doble atentado contra las embajadas de España y Colombia en Caracas

El embajador español, Manuel Viturro, prefiere esperar a la conclusión de las investigaciones antes de hablar de terrorismo, y descarta que el Gobierno venezolano tenga relación, pero lo achaca al "clima conflictivo" del país.

COLPISA, Caracas
26/feb/03 14:10 PM
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Dos potentes explosiones, casi simultáneas, en las representaciones diplomáticas de España y Colombia en Caracas rompieron ayer la tranquilidad de la noche de la capital de Venezuela y añadieron un nuevo ingrediente de tensión en la crisis política.

El hecho de que los artefactos estallaran hacia las 02.30 (hora local) evitó una tragedia, aunque cinco personas - ninguna española - resultaron heridas leves y los daños materiales son cuantiosos. Las autoridades venezolanas investigan la autoría que, según unos panfletos dejados en las legaciones, se atribuye el Frente Bolivariano de Liberación, Coordinadora Simón Bolívar y Milicias Urbanas y anunciaron ampliar las medidas de seguridad en el cuerpo diplomático.

La puerta de la Agencia Española de Cooperación Internacional Iberoamericana, junto a la embajada española, quedó muy dañada por la onda expansiva, que dejó vidrios y mobiliario rotos en la sede diplomática. Un vigilante de un edificio próximo resultó herido leve.

Quince minutos después otra bomba explotaba en el consulado colombiano. Un guarda resultó herido así como unos transeúntes sobre los que cayeron cristales de edificios contiguos. El cónsul colombiano Juan Carlos Posada confirmó que el 80% del edificio estaba dañado.

Discurso de Chávez

El acto terrorista ocurrió después de que el domingo el presidente Chávez criticara con vehemencia a los presidentes de España, Colombia, EE UU y al secretario general de la OEA por expresar su preocupación por la detención del presidente de la patronal Carlos Fernández. "Fueron los mismos que aplaudieron el golpe aquí. Todavía no aprenden. Un año después vuelven a equivocarse. ¿O será que no es equivocación?", dijo.

Sin embargo, su viceministro de Exteriores, Arévalo Méndez, expresó la solidaridad del Ejecutivo con ambas naciones y rechazó esta posibilidad al visitar las instalaciones. "Una mente obcecada, capaz de cometer estos actos, no es movilizada por lo que diga o no diga el presidente. Sencillamente son mentes enfermas", indicó.

Sobre los responsables del ataque, que según las primeras evaluaciones de la policía utilizaron C-4, Méndez dijo: "hay que ser suspicaz y pensar que hay lógicas que funcionan al revés. Tratar de desviar las investigaciones puede formar parte de la conspiración". Según Miguel Rodríguez, director de la Disip (policía política), las FARC y ETA utilizan ese mismo detonante.

El embajador español, Manuel Viturro, dijó preferir esperar a que la conclusión de las investigaciones antes de hablar de terrorismo. Viturro descartó que el Gobierno venezolano tuviera relación con el atentado, pero vinculó la violencia al "clima de enfrentamiento político existente actualmente entre los venezolanos, que ha creado una zozobra cuyas consecuencias son impredecibles".