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La Gala de la Reina duró tres horas y media, se caracterizó por el abuso de fuegos artificiales y tuvo tres bloques: cabalgata, desfile de aspirantes y actuación de Tony Santos.

HUMBERTO GONAR, S/C. Tenerife
27/feb/03 0:27 AM
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La plaza de España acogió anoche la Gala de Elección de la Reina, un espectáculo que se caracterizó por mantener el esquema de ediciones anteriores. Comenzó con un coso por el escenario que se prolongó durante más de 30 minutos, bajo un exceso de fuegos artificiales. La segunda parte se inició con uno de los momentos más emotivos de la velada, de la mano de todas las rondallas del carnaval, que interpretaron el tema "Bendita mi tierra guanche", dando paso al desfile de aspirantes. Y ya en la tercera, la recta final del espectáculo, con Tony Santos y el ballet Tropicana de Cuba como atracciones más significativas.

La elección de la reina comenzó con mal pie. Primero, el director de la gala se dirige al público a la hora prevista del comienzo (21:30 horas), para con una explicación ambigua advertir de que diferentes circunstancias obligaban a retrasar 15 minutos el espectáculo (supuestamente a la espera de que Antena 3 pudiera enganchar la señal). A las 21:45 horas, mientras el público comenzaba a corear el "¡Que empiece ya!", una demostración de luz, formando una cortina donde se proyectó la imagen de un huevo,marcaba los primeros minutos de la velada. Tras la recreación de la leyenda oriental que se refiere a que el mundo surge de un huevo, cobra vida en el escenario una obertura en donde se sucedieron más de un millar de participantes, mientras el director de la gala abusaba de efectos de artificios, quizás más propios de la noche de la Cremá valenciana. En medio del estruendo, que partía de todo el perímetro del aforo, desfilaban por la pasarela principal cabezudos, gigantes, caballitos de papel y hasta un dragón, que se entremezclaban con los personajes del Carnaval (Charlot, Miss Peggi, Fidel Castro, Harpo Marx, etc.) y las comparsas que daban las primeras pinceladas genuinas del Carnaval chicharrero a la gala de su reina.

Cerrando el desfile, más propio del Martes de Carnaval, la Reina Infantil y de la Tercera Edad, que estuvieron flanqueadas en el primero de los casos por una pareja de murga infantil, y en el segundo, por las agrupaciones de mayores Teide Nevado y Hogar Número 1, cerró el bloque la reina del Hogar Canario-Venezolano.

La solemnidad que quiso buscar Sergio García para clausurar esta primera parte del espectáculo quedó deslucida cuando al final, coincidiendo con la entrada del emperador que accedía sobre un tro a hombros, uno de los portadores que renqueaba desde su entrada no soportó el peso y provocó que cayera al suelo el personaje que portaba, aunque estos momentos no se pudieran ver por televisión, ya que se ofreció un plano del público.

En ese momento, se produjo un parón que coincidió con el primero de los tres cortes de publicidad para televisión. El frenesí de la cabalgata de apertura contrastó con la demostración de tai-chi que relajó en exceso el ritmo.

Afortunadamente, en la segunda parte de la gala los grupos y las aspirantes adultas impusieron el sabor del Carnaval. Comenzó con la actuación de la Ni Fú-Ni Fá, que interpretó dos temas: "El mariquita", dirigido por Pedro Mengíbar, y "El Cubanito", bajo la batuta de Enrique González. Ya sea por la aceptación popular de la última estrofa de "El Cubanito", en defensa de Tony Santos y que puso a la plaza en pie, o porque así lo tenía previsto el director de la FuFa, en ese momento Enrique González anuncia la concesión del Payasito de Oro de la murga al intérprete granadillero.

Desde ese momento se sucede la aparición de las 16 aspirantes al cetro, que se intercalaron con actuaciones de comparsas.

Para acabar, el director de la gala confió a las murgas Chinchosos y Bambones la responsabilidad de poner el broche de oro a las actuaciones de los grupos del Carnaval en la gala. En ella destacaron la murga interactiva Los Bambones, que volvió a hacer de toda la plaza una murga.

Antes de la proclamación de la reina y de una nueva exhibición de fuegos, el ballet Tropicana de Cuba y el intérprete chasnero Tony Santos hicieron las delicias del público.

Sólo nombrar a Tony Santos, el público que abarrotaba la plaza de España vibró y se produjo un estallido de emoción superior al de la obertura del espectáculo con los fuegos artificiales.