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Bagdad asegura que hoy empezará a destruir los misiles prohibidos por la ONU

Irak califica de "injusta" la exigencia, pero señala que la cumplirá. Los militares iraquíes son conscientes de que se les va a privar de un importante medio de defensa.

COLPISA, Moscú
1/mar/03 14:10 PM
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Las autoridades iraquíes no podían hacer otra cosa más que plegarse a las exigencias de la ONU y destruir sus misiles "Al Samud 2". Un rechazo hubiera hecho aumentar el número de partidarios del uso de la fuerza en el seno del Consejo de Seguridad. Bagdad, no obstante, ha aceptado esa demanda a regañadientes. Los militares iraquíes son conscientes de que se les va a privar de un importante medio de defensa contra las tropas norteamericanas, en el caso de que estalle la guerra.

En cualquier caso, ayer tuvo ya lugar la primera reunión con los expertos de la ONU para organizar y coordinar las tareas de desmantelamiento e inutilización de esos cohetes. Tal y como pedía el jefe de la UNMOVIC, Hans Blix, en la carta enviada a Bagdad hace una semana, los trabajos para la eliminación de los "Al Samud 2" deberán comenzar hoy.

Los generales Amer Al Saadi, encargado por Sadam de negociar todas las cuestiones relacionadas con las inspecciones, y Hossán Mohamed Amín, jefe de la Dirección Nacional de Supervisión iraquí, estiman que la decisión de Blix de exigir que Irak se deshaga de los "Al Samud 2", cuyo número podría rondar la centena, "es más política que técnica".

"Entre la espada y la pared"

Al Saadi sostiene que de lo que se trata es de poner al país entre la espada y la pared y de arrebatarle el mejor arma con el que cuenta para detener un eventual el avance del Ejército americano a través del desierto. Al Saadi y Amín creen que el "ultimátum" de Blix es "injusto".

Ambos generales insisten en que los "Al Samud 2" no superan el alcance de los 150 kilómetros que establece la resolución 687 del Consejo de Seguridad. El que los cohetes verificados recientemente llegasen a los 190 kilómetros fue debido a que no llevaban instalado todo su equipamiento habitual. Según expertos militares iraquíes, los misiles objeto de las pruebas no tenían montadas las ojivas ni tampoco los sistema de guía.

El propio Sadam afirmaba que en Irak "no hay un solo misil que pueda llegar más allá de los 150 kilómetros". El general retirado ruso, Valeri Manílov, miembro ahora del consejo de dirección de un instituto de estudios analíticos, asegura que los "Al Samud 2" "no constituyen una amenaza, no ya para EE UU o Israel, ni siquiera para los vecinos inmediatos de Irak". Bagdad intentó de forma infructuosa negociar con la ONU unas condiciones que permitiesen conservar al menos parte de estos misiles.