Sucesos

Condenado por abofetear y morder a su mujer y resistirse a la detención

La víctima recibió una torta de su marido en el interior de un taxi, en junio de 1999. Tras denunciar los hechos en la Comisaría de Tres de Mayo, él le mordió la oreja derecha en presencia de dos policías.

EL DÍA, S/C de Tenerife
4/mar/03 10:02 AM
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El Juzgado de lo Penal número Cuatro de Santa Cruz ha condenado a Agustín L.P.M. al pago de 300 euros al ser considerado autor de una falta de desobediencia y tres faltas de lesiones. Además deberá indemnizar la Dirección General de la Policía por el uniforme que rompió a uno de los agentes de la Comisaría de Tres de Mayo en 1999.

Según se recoge en la sentencia del caso, "el día 6 de junio de 1999, el acusado se encontraba con su esposa en el interior de un taxi que circulaba por la capital tinerfeña cuando, con claro propósito de menoscabar la integridad física de la mujer, le propinó un fuerte bofetón en el rostro".

La esperó a la puerta

La víctima se dirigió a la Comisaría de Tres de Mayo para denunciar los hechos y, a la salida de dichas dependencias, se encontraba el inculpado esperándola.

El acusado mordió a su mujer en la oreja derecha por lo que la víctima empezó a gritar atrayendo de esa manera la atención de dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que, debidamente identificados mediante sus uniformes y placas reglamentarias, acudieron en su ayuda.

El hombre, al ver a los funcionarios y con falta de respeto hacia ellos, se opuso a la detención, por lo que uno de los policías sufrió lesiones, así como desperfectos en su vestimenta reglamentaria.

Ambos agentes han renunciado a todo tipo de indemnización por las lesiones.

A consecuencia de estos hechos, la mujer sufrió lesiones consistentes en eritema en pabellón auricular derecho, escoriación de un centímetro a nivel del surco nasonabial izquierdo, las cuales requirieron para su sanidad únicamente una asistencia médica. La víctima ha renunciado a ser indemnizada.

En los fundamentos de la sentencia se dice que "la declaración prestada por el policía nacional es suficiente para descartar la presunción de inocencia del acusado. El procesado fue requerido por los agentes ante los gritos proferidos por la mujer que, de forma alterada señalaba al acusado como la persona que momentos antes le acababa de morder una oreja".

Forcejeo con un agente

Ante la situación, el funcionario procedió a la detención del acusado, mientras el otro policía auxiliaba a la víctima.

El fiscal calificó los hechos como un delito de resistencia por el que pidió ocho meses de prisión, así como tres faltas de lesiones solicitando 360 euros.

Asimismo, en concepto de indemnización deberá abonar los desperfectos causados en el uniforme de un funcionario del Cuerpo Nacional de Policía.

La defensa pidió la absolución y alternativamente estimó que los hechos se podrían calificar como una falta de desobediencia interesando una pena de 30 euros.