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Vuelve el vandalismo

Uno o varios desaprensivos rompieron en la noche del domingo al lunes la fuente de la Alameda del Duque de Santa Elena y se llevaron la escultura que forma parte del conjunto. La acción recuerda lo ocurrido en la plaza de Weyler en fin de año, con gran indignación de los vecinos.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife
4/mar/03 0:46 AM
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Ha vuelto a suceder y de nuevo en una fecha señalada. Si en fin de año la fuente central de la plaza de Weyler se convirtió en objetivo de los desaprensivos, ahora, en Carnavales, le ha tocado el turno a la que se alza en la Alameda del Duque de Santa Elena.

En la noche que va del domingo al lunes, en plena celebración de la fiesta, uno o varios desaprensivos rompieron el lateral de la fuente y se llevaron la escultura del interior sin que, por ahora, se tengan datos más concretos de este auténtico atentado contra el patrimonio.

La Alameda, punto tradicional de encuentro de los carnavaleros y entrañable lugar de paseo para los santacruceros, ha sufrido esta agresión que, en cierto sentido, es extensible a todos los ciudadanos. Algunos no entienden una mejor manera de divertirse que romper lo que es de todos y que ha permanecido a lo largo de los siglos como uno de los monumentos más emblemáticos de la capital. Allí se dan cita en las noches de Carnaval miles de personas para disfrutar de esta época de alegría y desenfreno, pero determinados elementos antisociales aprovechan para hacer de las suyas con la impunidad de la noche.

Antecedente

El pasado fin de año se produjo el antecedente más reciente e impactante de este tipo de actos vandálicos que, por desgracia, proliferan en la capital. Ese día, el o los gamberros de turno la emprendieron con la fuente central de la plaza de Weyler, contra la que lanzaron una piedra de grandes dimensiones que deterioró parte de la concha de la escultura.

La indignación de los vecinos fue grande y la respuesta de los políticos rápida, pues unos días más tarde se procedió a la reposición de un monumento que, junto a todo el entorno de la plaza, será muy pronto declarado BIC (Bien de Interés Cultural). Hay que esperar que en esta oportunidad también sea rápida la reacción.