Tenerife Norte

El túnel de El Guincho sufre un socavón y el gobierno local pide que se cambie su trazado

Un movimiento de tierras a unos 50 metros de una casa ha obligado a la empresa a paralizar las obras en la boca que da a Garachico. El alcalde se reunirá mañana con el consejero.

EL DÍA, Garachico
9/mar/03 18:35 PM
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El polémico túnel de El Guincho no da tregua ni a los vecinos de este célebre barrio garachiquense, ni a la empresa adjudicataria, ni a los políticos ni a los medios. Ayer aludíamos a la intervención de la Subdelegación del Gobierno para limitar el horario de los barrenos de ocho de la mañana a ocho de la tarde. Sin embargo, los acontecimientos se suceden a tal velocidad, que los residentes casi no tuvieron tiempo ni de leer esa noticia, al despertarse ayer con un movimiento de tierras que provocó sobre las 7:30 horas un importante socavón, que ha paralizado los trabajos en la boca que da hacia Garachico.

El hueco tiene unos tres metros de profundidad y un diámetro de unos siete. Se encuentra a 105 metros de la citada boca y a tan sólo 50 de la casa más cercana y que más afectada se verá por el actual trazado del túnel.

Ante lo sucedido, y por temor a que la situación se agrave en el futuro, el alcalde de la Villa y Puerto, Ramón Miranda, indicó ayer a EL DÍA que se reunirá mañana con el consejero de Obras Públicas, el viceconsejero y otros miembros del departamento encargados de las obras para solicitarles un cambio en el trazado del túnel que lo aleje lo más posible de las viviendas, siempre hacia el Sur, hacia el acantilado.

Miranda también se reunirá mañana, por cuarta vez, con los vecinos afectados para explicarles lo sucedido y la decisión de su gobierno de pedir el cambio de trazado. Esta solicitud se añadirá a la moción presentada al próximo pleno local, en la que se insta a la Consejería a buscar alternativas al empleo de detonaciones para seguir excavando el túnel, debido a las molestias, la incertidumbre y hasta el pánico que están provocando en los residentes.

En esa sesión también se aprobarán las nuevas ordenanzas locales sobre ruidos y vibraciones, texto que, de ser incumplido por la empresa adjudicataria, puede acarrear el precinto de las obras.