Sucesos

Detenidos por estafa cuatro falsos revisores del gas en Tenerife

La Policía calcula que el número de víctimas puede ascender a 15.000. Si el propietario de la instalación se negaba lo amenazaban con corte del suministro, multas millonarias y recortes de periódicos con siniestros por explosiones de gas en instalaciones defectuosas.

EL DÍA/EFE, S/C de Tenerife
9/mar/03 10:02 AM
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Cuatro jóvenes identificados como A.M.M., de 20 años de edad, J.P.S., de 26, J.P.P., de 20 y H.F.P., de 19, han sido detenidos por agentes del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría de La Laguna, por estafas cometidas en supuestas revisiones domiciliarias de instalaciones de gas realizadas sin titulación ni autorización apropiadas, para lo que en ocasiones utilizaban amenazas y coacciones, llegando a estafar, entre los años 2000 a 2002, a unas 15.000 personas.

Por las revisiones, realizadas en hogares de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Candelaria, Güímar y Puerto de la Cruz, se cobraban precios abusivos superiores a los de cualquier empresa del sector, normalmente 35,73 euros, aunque en ocasiones hasta 300.

Según la Policía, los detenidos forman parte de una empresa que, aunque estaba autorizada, no utilizaba operarios especializados, por lo que la compañía ha sido suspendida por la Dirección General de Industria y Energía.

Con uniforme

Para cometer los fraudes, según las fuentes, se presentaban en los domicilios con uniforme azul y un maletín de herramientas que apenas utilizaban, y exhibían un carné de su empresa.

Decían a los inquilinos que venían a efectuar la revisión obligatoria del gas, y cuando éstos ponían algún tipo de impedimento, eran amenazados con multas millonarias y con el corte del suministro, o les atemorizaban mostrando recortes de periódicos con siniestros por explosiones de gas, indica la Policía.

Una vez en la vivienda, continúa la versión policial, las revisiones se limitaban a chequear a simple vista el calentador y la bombona, sin realizar ningún tipo de comprobación técnica con los aparatos reglamentariamente exigidos.

Por esta gestión cobraban 35,73 euros, pero en ocasiones también cambiaban parte o toda la instalación aunque estuviera en buen estado.

Al no tener conocimiento los clientes de la normativa del sector ni opción a consultar otros precios, o, en ocasiones, por las coacciones recibidas, les entregaban el dinero sin saber realmente lo que estaban pagando.

Además, la empresa expedía los certificados de revisión firmados por un instalador que nunca estaba presente y aseguraba sus trabajos con un seguro de responsabilidad civil inexistente, ya que la póliza había sido anulada en abril de 2002 por falta de pago.

Los clientes preferidos de esta empresa eran ancianos, mujeres solas, residentes extranjeros y personas con vivienda en alquiler.

Además de estas detenciones, la Policía trabaja en la localización de más presuntos implicados.

La Policía recuerda que las instalaciones de gas han de estar siempre en perfecto estado y deben ser revisadas cada cinco años, pero por un instalador oficial, que debe mostrar el correspondiente carné expedido por Industria.

Como no existen tarifas oficiales, la Policía aconseja pedir presupuesto y comparar precios, sin aceptar nunca el precio de alguien que se presente en el domicilio. También recuerdan que no se debe hacer caso de amenazas sobre cortes de suministros o multas, porque siempre hay tiempo y libertad para elegir la empresa instaladora.