Tenerife Sur

Intrusismo, LA LACRA

La Asociación de Autotaxis de Granadilla de Abona lamenta la situación que se está dando en el "Reina Sofía" y exige un mayor control ante las pérdidas que registra el sector.

EL DÍA, Granadilla de Abona
9/mar/03 19:30 PM
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El intrusismo que está experimentando el sector del taxi en el aeropuerto Tenerife Sur-Reina Sofía provoca que los profesionales de dicha actividad económica en Granadilla de Abona estén molestos con los responsables del ayuntamiento y del Cabildo de Tenerife, ya que en opinión del presidente de la Asociación de Autotaxis de la localidad, Antonio Navarro, "no están llevando a cabo todas las actuaciones necesarias para poner fin a la problemática" que desde hace años viene denunciando.

La actual situación está generando pérdidas importantes, "ya que si sumamos el daño semanalmente, la cuantía supera los 9.015,18 euros (1.500.000 de pesetas), con lo que están jugando con nuestra comida".

Explica que en el aeródromo sureño "no solamente trabajamos las 156 licencias de Granadilla de Abona, que pueden representar a unas 250 personas, sino que también están 30 taxistas de San Miguel, por lo que entendemos que las administraciones implicadas tienen que tomar cartas en el asunto para no permitir que nadie más pueda llevarse las carreras que legalmente nos corresponden a nosotros".

Manifiesta que por este motivo mantuvieron un encuentro el pasado verano con los responsables de Transportes en el Cabildo, "y vinieron un par de veces para hacer inspecciones, levantando actas a diversas empresas por ejercer la actividad, pero no han venido más, y ahora el problema es igual o mayor al que había en un principio".

Así, comenta que "podemos comprobar, principalmente los viernes, cómo empleados de estos empresarios se colocan con carteles enormes en los que figuran una lista de apartamentos, con lo que cuando un turista observa el nombre de su establecimiento se dirige a esta persona, robándonos el transporte. Es más, conocemos que cobran individualmente a cada persona lo que cuesta el traslado a su destino, con lo que el transporte se convierte en un abuso y explotación al turista".

"Por ello, hemos solicitado una nueva reunión con las autoridades del Cabildo tinerfeño para exigirles y reiterarles un mayor control de lo que sucede en dicha instalación aeroportuaria, porque de otra manera tendremos que llevar a cabo medidas de presión y no nos gustaría tener que llegar a tal extremo", subrayó Antonio Navarro.

Mayores controles

También considera que el Ayuntamiento granadillero podría ejercer un mayor control con los vehículos que entran y salen, "porque otro intrusismo que padecemos es el del propio taxi, principalmente del Norte, que viene cargado y sale cargado".

El presidente del colectivo en dicho municipio sureño señala que "el profesional de esta parte de la Isla puede recoger pasajeros, pero para ello tiene que venir vacío y con un bono que acredite tal circunstancia, pero muchos, como no quieren irse solos, recogen a turistas para dejarlos en destinos diferentes al suyo".

Mientras que no fue posible conocer la opinión de la Consejería de Transportes del Cabildo de Tenerife, el concejal de Policía en Granadilla de Abona, Rufino Acosta, reconoce que el intrusismo es un problema "muy serio, pero nosotros estamos trabajando para su erradicación".

Sin embargo, resalta que la situación generada no puede ser atajada por una única administración. Por este motivo entiende que es fundamental una reunión entre la Institución insular, Gobierno de Canarias, Dirección del Aeropuerto y propia corporación local para buscar fórmulas que permitan un trabajo coordinado para luchar contra el intrusismo en el sector del taxi.