Vivir
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Luka Modric gana el premio 'The Best' leer

Resucitadores de chips

Un proyecto emprendido en 1997 por un colegio de La Matanza ha permitido que los escolares reutilicen los ordenadores desechados por más de una veintena de empresas

EL DÍA, S/C de Tenerife
9/mar/03 1:05 AM
Edición impresa

Corre el año 1997. El colegio Acentejo de La Matanza no es una excepción: al igual que el resto de los centros de Infantil y Primaria del Archipiélago, contempla impotente cómo la carencia de equipos informáticos ahonda día a día el desfase entre el ámbito docente y la vida real. La resignación se postula como única salida. Pero a alguien, en el claustro de profesores, le fluyen de la memoria imágenes de ordenadores arrinconados en el pasillo de alguna empresa, de monitores y teclados purgando sus penas en la oscuridad de un sótano a la espera del juicio final.

A día de hoy, el colegio no sólo dispone de un amplio parque informático, algo vetusto aunque eficiente, del que se han beneficiado más de un millar de escolares, sino que se permite el lujo de hacer partícipes de sus logros a otros centros docentes. Por el camino recibe premios, como el concedido el pasado viernes por el Gobierno de Canarias y la empresa Microsoft: el Canarias Digital en el apartado Escuela Digital.

El largo camino emprendido hace seis años por el Proyecto Recursos Empresa-Escuela (Premes) contó con el visto bueno de los padres de alumnos y de la propia Consejería de Educación, cuyas limitaciones presupuestarias impiden la universalización de los recursos informáticos. Con el proyecto en la mano, el coordinador de la iniciativa, el profesor Carlos González, inició un rosario de visitas a empresas y organismos públicos de la Isla.

La propuesta era sencilla: regalar al colegio los equipos informáticos que iban quedando en desuso y se convertían en candidatos a acabar en el vertedero. Transcurridos los años, las empresas colaboradoras llegan a la veintena, a las que se suman seis colectivos e instituciones públicos.

El Ayuntamiento de La Matanza se implicó desde un primer momento en el proyecto, tanto financiando el mobiliario necesario y las redes como aportando apoyo técnico. Desde entonces, el jefe de Informática de la corporación, Marcos Ravelo, se convirtió en otro de los coordinadores de la iniciativa.

El aula de informática del Colegio Acentejo dispone en la actualidad de veinte ordenadores, que los escolares de primero a sexto de Primaria, de seis a doce años de edad, utilizan al menos una hora por semana. Otros ocho se reparten entre los centros sociales del municipio, donde también son utilizados por niños, y cuatro se han cedido a un segundo colegio. En todos estos años, los ordenadores cedidos, muchos de ellos durmiendo ya el sueño de los justos, han superado el centenar.

El objetivo no es tanto que los niños aprendan informática como que se familiaricen con unos instrumentos y una terminología totalmente implantada en la vida diaria, además de la posibilidad de utilizar unos programas docentes que enriquecen las enseñanzas convencionales del profesorado.