Cultura y Espectáculos

La ULL concede al Cabildo su Medalla de Oro en un acto marcado por el "No a la guerra"

Las principales autoridades insulares y municipales asistieron a una ceremonia en la que se reforzaron los compromisos entre ambas instituciones para consolidar, por ejemplo, el campus de Anchieta, al tiempo que se anunció la creación del Premio de Investigación Antonio González.

EL DÍA, S/C de Tenerife
12/mar/03 20:11 PM
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La Universidad de La Laguna (ULL) concedió ayer su Medalla de Oro, máxima distinción de la institución académica, al Cabildo de Tenerife, en un solemne acto celebrado en el Aula Magna del campus de Guajara y al que asistieron las principales autoridades insulares, municipales, civiles y militares tinerfeñas.

La ceremonia, que La Laguna aprovechó para expresar su más rotundo "No a la guerra", se celebró con reconocimiento al apoyo que la corporación insular ha prestado a la ULL desde sus inicios - hasta el punto de que es la primera vez que el galardón se otorga a una institución y no a título personal - y en coincidencia con el aniversario de la creación de la primera Universidad Literaria del Archipiélago, según Real Decreto de Carlos IV de 11 de marzo de 1792. El acto sirvió, además, para presentar la primera memoria de investigación de la Universidad, correspondiente al año 2001, y para entregar las distinciones a sus profesores eméritos y los premios extraordinarios de doctorado de este año.

Tras recibir la Medalla, el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, anunció la decisión de la corporación insular de instituir con carácter anual el Premio de Investigación Antonio González, con el objetivo, por un lado, de "honrar la memoria de una de las grandes personalidades de Canarias" y, por otro, de "incentivar la excelencia investigadora mediante el reconocimiento de la trayectoria de quienes trabajan en la Universidad dentro de este campo", apuntó.

Melchior resaltó el compromiso de consolidar en el futuro el campus de Anchieta y la implantación de nuevas titulaciones científicas y tecnológicas, y recordó que "el Cabildo y la Universidad forman una simbiosis con más de doscientos años de historia".

Por su parte, el rector, José Gómez Soliño, destacó que la acción universitaria del Cabildo se ha desarrollado en cinco ámbitos: "El primero concierne a las becas y ayudas personales que facilitan el acceso a los estudios universitarios o el perfeccionamiento y ampliación de la formación recibida en La Laguna mediante estancias en centros peninsulares o extranjeros", dijo.

Los fondos para adquirir los terrenos donde se han ubicado o se ubicarán los distintos centros, las acciones de refuerzo o ampliación de infraestructuras, y las de colaboración científica en proyectos de innovación y desarrollo, "junto al apoyo para la edición de libros o el sostenimiento de cursos de especialización y diplomas de posgrado", completan el cuadro.

El rector fijó uno de los retos de la educación superior para el siglo XXI en "integrar a los estudiantes desde muy temprano en los procesos de generación del conocimiento" y tuvo palabras contra el actual panorama prebélico, arguyendo que "el arsenal de medios de destrucción concentrado estos días en el Próximo Oriente, convenientemente empleado en proyectos de paz, sin duda contribuiría a reducir las desigualdades e injusticias que son la mayor causa de inseguridad mundial".

Los profesores eméritos distinguidos ayer fueron Ramón Trujillo Carreño, Antonio Pérez Voituriez, Arturo Hardisson de la Rosa, Antonio González González, Manuel Morón Palomino, Pedro González González, Ana Lola Borges y Jacinto del Castillo, Manuela Marrero Rodríguez, Agustín Arévalo Medina, Nácere Hayek Calil y José María Hernández - Rubio y Cisneros.