Internacional

El primer ministro de Serbia, Zoran Djindjic, asesinado por un francotirador

El atentado se produjo en una plaza de estacionamiento que se encuentra a la entrada de la sede del Gobierno serbio, cuando el político ya había descendido de su automóvil. La presidenta en funciones, Natasa Micic, declaró el estado de excepción y anunció 3 días de duelo.

AGENCIAS, Belgrado
13/mar/03 1:18 AM
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Dos balas mortales disparadas por un francotirador desconocido pusieron fin este miércoles a la vida de Zoran Djindjic, el primer ministro de Serbia, de 50 años, y que era considerado como el político que personificaba la esperanza de un futuro mejor para el país después de haber organizado con éxito la extraordinaria revuelta popular que puso fin al régimen de Slobodan Milosevic.

"El primer ministro ha muerto como consecuencia de sus heridas a las 13:30 horas en el centro de urgencias", señaló el viceprimer ministro, Nebojsa Covic, al leer un breve comunicado oficial del Gobierno que consternó a la nación.

El atentado, que abre un nuevo capitulo de incertidumbre en Serbia, se produjo en una plaza de estacionamiento que se encuentra a la entrada de la sede del Gobierno serbio, cuando el político ya había descendido de su automóvil blindado y se aprestaba a ingresar en el edificio, escoltado por dos guardaespaldas que no lograron reaccionar a tiempo. Nadie escuchó las detonaciones de los disparos, que fueron hechos a distancia. Las balas de calibre grueso hirieron a Djindjic en el pecho y en el estómago.

Aunque la policía señaló que había logrado detener a tres personas, aún no se sabe quién asesinó a Zoran Djindjic, pero nadie duda que el asesinato fue cometido por un profesional.

Por un profesional

¿Fue un francotirador solitario o fueron varios los hombres que participaron en el asesinato del político serbio de 50 años? Hace menos de un mes, Zoran Djindjic había logrado escapar ileso de un burdo atentado para asesinarle, cuando un camión se atravesó en la autopista para bloquear violentamente el automóvil que ocupaba el político serbio.

Por su parte, la presidenta en funciones de Serbia, Natasa Micic, declaró ayer el estado de excepción a petición del Gobierno, que considera que está en peligro el orden democrático y la seguridad. Asimismo, el Gobierno decretó tres días de duelo desde hoy y hasta el próximo sábado.

Micic dijo que el asesinato de Djindjic es un ataque al orden constitucional y "el mayor crimen contra la seguridad y la estabilidad" del país.

"Este acto criminal es un intento de detener la emprendida lucha contra la delincuencia organizada, la democracia y las reformas en el país, nuestro retorno a la comunidad internacional, y pone en peligro la estabilidad no sólo de nuestro país, sino de toda la región", recalcó.