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La guerra que cambiará el mundo

La inminente invasión de Irak, que entraña un nuevo concepto, el ataque preventivo, supondrá un antes y un después en el entramado de las relaciones internacionales.

EFE, Washington
20/mar/03 14:10 PM
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La guerra contra Irak, que el presidente de EEUU, George W. Bush, está a punto de iniciar, es la primera aplicación de su nueva doctrina de ataques preventivos y supone un envite de consecuencias imprevisibles, tanto dentro del país como en el resto del mundo. Aunque hay pocas dudas acerca de la victoria de las tropas de EEUU, existe una gran incertidumbre sobre las consecuencias del conflicto, desde el Golfo Pérsico a Oriente Medio y en el conjunto de las relaciones internacionales.

"La guerra va a cambiar la forma en que EEUU ve al mundo y la forma en que el resto del mundo percibe a EEUU", señala Stephen Wayne, profesor de la Universidad de Georgetown. "Hay tantas implicaciones que simplemente no sabemos qué puede pasar", agregó.

Para Bush, el conflicto y sus consecuencias tendrán amplias repercusiones, comenzando porque definirán sus posibilidades de reelección en noviembre de 2004, no sólo por el éxito militar, sino por las consecuencias en la economía y la sociedad del país.

Pero la guerra tendrá repercusiones mucho más allá de las meramente electorales para Bush, ya que puede abrir una nueva era en las relaciones internacionales debido a la puesta en marcha de la doctrina de las guerras preventivas, anunciada por la Casa Blanca en 2002.

"Estamos en un momento único de la Historia, con profundas implicaciones para Estados Unidos y para el mundo", resumió Allan Lichtman, profesor de American University, experto en Historia de la Presidencia de EEUU.

Razones diferentes

En la época contemporánea, EEUU ha entrado en guerra tras sufrir un ataque, en defensa de un aliado atacado o porque tenía el respaldo general del mundo democrático. La inminente guerra sobre Irak llegará sin ninguno de esos tres condicionantes, ya que es parte de la nueva doctrina de la guerra preventiva, y para Lichtman "es algo único, y las consecuencias son realmente desconocidas".

"El orden mundial, tanto político como económico, va a sufrir un gran cambio", añadió. Otros países pueden usar los argumentos de Washington para operaciones aún más dudosas.

Países como Corea del Norte o Irán, señalados por Bush como integrantes de un "eje del mal" junto con Irak, están tomando nota de la aplicación de la doctrina estadounidense, especialmente el régimen de Pyongyang, en pleno relanzamiento de su programa de armas nucleares.

Cuando era candidato, Bush se manifestó repetidamente en contra de las operaciones de "construcción de países", que suponen una presencia militar indefinida de las tropas de EEUU, como la de Bosnia.

Sin embargo, ahora se dispone a lanzar en Irak una operación mucho más ambiciosa que la de Afganistán, país del que las tropas norteamericanas no prevén retirarse a corto plazo. ¿Cómo llegó el cambio? Con el 11 de septiembre de 2001. Ese día "fue un momento decisivo que generó en Bush una nueva forma de ver el mundo", según explicó Wayne.

El propio Bush, tan dado a las metáforas bíblicas del bien y el mal, explicó en enero que "mi visión cambió dramáticamente después del 11 de septiembre, ya que ahora me doy cuenta de qué hay en juego. Me doy cuenta de que el mundo ha cambiado".