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La esperanza de que la guerra sea rápida releva a los deseos de paz


EFE, Madrid
21/mar/03 14:10 PM
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El inicio de los ataques liderados por EE UU contra Irak suscitó un lamento generalizado por la falta de consenso en la ONU, que para algunos países cuestiona la legitimidad de la guerra, y el deseo unánime de que la guerra acabe pronto y con pocas víctimas civiles.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, lamentó que el organismo no haya "perseverado más" para lograr el desarme pacífico de Irak o una acción militar dotada de "mayor legitimidad", al tiempo que pidió a los beligerantes que protejan a los civiles.

Los países del Consejo de Seguridad de la ONU contrarios a los planes bélicos de EE UU han manifestado su repulsa. El presidente de Francia, Jacques Chirac, lamentó que ha empezado una guerra "sin el aval de la ONU" y pidió que las operaciones sean "lo más rápidas y menos mortíferas posibles".

Alemania cuestionó por boca de su ministro de Exteriores, Joschka Fischer, los motivos de EE UU para desatar la guerra. No obstante, el canciller alemán, Gerhard Schroeder, utilizó después un tono más conciliador y, aunque acusó a EEUU de haber cometido un error, prometió que Berlín ayudará a paliar los daños humanitarios y políticos que cause la guerra.

También Francia y Rusia apostaron por devolver a la ONU un papel clave después de la guerra. Pakistán "deploró" que EE UU y el Reino Unido hayan iniciado la acción militar pero también "lamentó" la postura de Sadam Husein.

Apoyo a medias

Entre los líderes que apoyan la decisión del norteamericano George W. Bush, los dirigentes de Portugal, Holanda, Rumanía, República Checa, Serbia y Montenegro, Macedonia, Dinamarca, Japón o Hungría, la mayoría matizaron que no ofrecerán más apoyo que el político y el logístico ya otorgado por algunos.

Italia e Irlanda que prestan bases al ejército de EE UU se declararon "nobeligerante" y "militarmente neutral" en el conflicto armado contra Irak, respectivamente.

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