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Los aliados abren el frente Norte tras cumplirse una semana de hostilidades


AGENCIAS, Doha/Bagdad
28/mar/03 14:11 PM
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Se cumplió ayer una semana después de que los EE UU iniciaran las hostilidades contra Irak y lo hicieron con la constatación de la apertura de un nuevo frente: el del Norte. Los aviones de la coalición bombardearon de madrugada las defensas de las tropas iraquíes, donde EEUU ha iniciado el despliegue con el lanzamiento de cerca de mil paracaidistas para atacar Mosul.

El ataque aéreo contra posiciones militares iraquíes situadas al Norte y al Este de Mosul, la ciudad del Norte de Irak más protegida por el régimen de Bagdad, fueron los de mayor intensidad entre los efectuados hasta ese momento en el frente septentrional.

Con mejores condiciones meteorológicas que en los últimos días, los aviones aliados efectuaron, según testigos, al menos tres ataques casi consecutivos contra puestos militares iraquíes situados cerca de la carretera que conecta Mosul con la localidad de Dohuk.

Los aviones aliados dispararon también misiles sobre posiciones defensivas de las tropas iraquíes al Este de Mosul, sobre colinas cercanas al área controlada por las fuerzas kurdas.

El ataque se produjo pocas horas después de que cerca de mil paracaidistas estadounidenses de la 173 Brigada Aerotransportada se lanzaran sobre la zona de Harir, donde está ubicado el aeródromo reparado a principios de marzo por la avanzadilla militar aliada.

Situación en el Sur

Tras el paso de la problemática tormenta de arena que asoló el Sur iraquí, los aliados reemprendieron el avance ante la amenaza de la llegada de refuerzos de la Guardia Republicano y el Ejército regular iraquí al cinturón defensivo de Bagdad, roto a unos 150 kilómetros de la ciudad, pero donde todavía los seguidores de Sadam ofrecen una fuerte resistencia.

Según fuentes oficiales, la estrategia pasa por bombardear a las fuerzas iraquíes que dificultan el paso de las columnas y tratar de avanzar lo máximo posible, antes de la llegada de los refuerzos que se desplazan desde Bagdad hacia el Sur.

Avanzadilla iraquí

La inteligencia aliada detectó una columna de la Guardia Republicana formada por algo menos de un millar de vehículos y unos 5.000 soldados que partieron ayer desde Bagdad hacia el Sur. A primeras horas de la tarde, la avanzadilla iraquí contactó al Norte de Kerbala con las primeras unidades del 7º de Caballería, después de sufrir un intenso bombardeo por parte de los B-52 estadounidenses.

Según las fuentes norteamericanas en Qatar, estos combates se han cobrado nuevos heridos entre las tropas aliadas, pero no precisaron cuándo, ni dónde.

Asimismo, cerca de Nayaf, un carro blindado "Paladin" del Ejército estadounidense se incendió durante los combates contra efectivos iraquíes, sin que se registraran víctimas.

Solicitud de refuerzos

Por otra parte, la carretera que une Narisiya y Nayaf fue escenario de los combates más intensos de la jornada. Unos 1.500 fedeyines tomaron uno de los puentes sobre el Éufrates, en la localidad de Samawa. La artillería y los helicópteros Apache hostigaron con dureza a los seguidores de Sadam. La importancia estratégica de la localidad radica en que se encuentra en la principal vía de aprovisionamiento de la ruta hacia Bagdad.

El desgaste que están sufriendo las unidades del Ejército, los Marines y la Caballería obligó ayer a que el comandante supremo de la Infantería estadounidense solicitara refuerzos al Pentágono. El teniente general David McKiernan pidió el envío de 700 soldados de caballería para apoyar las unidades en el frente de Bagdad, que ya se encuentran en su auxilio.

En Basora continúa una cruenta guerrilla urbana entre tropas británicas e iraquíes, pero los aliados destruyeron ayer 14 tanques T-55 iraquíes que se desplazaban desde esa ciudad hacia la península sureña de Al Fao.