Actualidad

Manuel, un "Royal Marine" español, en primera línea de batalla

Alex Grant, de 21 años, nacido en Madrid de madre española y padre británico, pertenece al 42 Comando que se encuentra custodiando la ciudad iraquí de Um Qasar, al Sur del país.

EFE, Londres
2/abr/03 14:11 PM
Edición impresa

Un español apodado "Manuel", que hasta hace poco no hablaba inglés, está en primera línea de batalla en Um Qasar, como uno más de los "Royal Marines" británicos que custodian la ciudad iraquí, según adelantó el diario "Western Daily Press".

"Soy el único español en Irak y estoy orgulloso de ello", confesó Alex Grant, de 21 años, al corresponsal ese diario. Nacido en Madrid de madre española y padre británico - lo que le permitió entrar en los "marines" - Alex, a quien sus compañeros en el Comando llaman "Manuel", es consciente de que "la mayoría de los españoles está contra la guerra".

Es "duro estar luchando aquí cuando sé que tantos de mis compatriotas no me apoyan. Mi familia ha acudido a manifestaciones de protesta y mi madre no piensa que esto esté bien", indicó Grant.

Según el "Western Daily Press", Alex se trasladó hace cinco años a vivir al Reino Unido para aprender inglés. Hace tres años lavaba platos en un restaurante de Bath (oeste de Inglaterra) y apenas "chapurreaba" el inglés.

Entonces su progenitor decidió intervenir. "Mi padre me llevó a una oficina de reclutamiento en Bristol y les dijo que yo quería ser marine; él hizo la traducción cuando pedí unirme" a las Fuerzas Armadas, explicó "Manuel".

Alex echa de menos especialmente a su madre, quien, en su primera conversación telefónica por satélite en las últimas dos semanas, se pasó llorando el minuto y 40 segundos que duró la llamada. "Es la sangre latina, me temo. Somos muy emotivos", dijo. Su madre "se siente muy asustada, pero también está muy orgullosa de mí, y eso hace que sea más fácil estar aquí".

Alex ya echó mucho de menos España en sus tiempos de adiestramiento con los "Royal Marines". "Era la primera vez que estaba lejos de mi familia, la comida era muy diferente y el tiempo era un desastre".

Un día que se pasó en un río, Alex sólo podía pensar en "el sol de Madrid y en que estaba loco". Pero ahora el "Royal Marine" español se siente contento y orgulloso.