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Los gomeros participarán en el plan de conservación de La Caldera

La Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno canario publica en el BOC que los ciudadanos tienen 40 días para opinar sobre las normas de mantenimiento de este enclave calificado de natural. En el entorno se encuentra ubicado el único cono volcánico de la Isla.

EFE, San Sebastián
4/abr/03 2:57 AM
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La Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias ha publicado en el Boletín Oficial de Canarias el anuncio por el que se somete a trámite de participación ciudadana durante cuarenta días la aprobación del avance de las normas de conservación del Monumento Natural de La Caldera (La Gomera).

Este espacio protegido, con 39 hectáreas de extensión, supone el 0,1 por ciento de la superficie de la isla de La Gomera, y se encuentra íntegramente en el término municipal de Alajeró, en las proximidades de la costa sur de la isla.

Este espacio alberga el único cono volcánico reconocible de la isla no desmantelado por la erosión. El volcán está flanqueado por las cañadas de La Caldera y de La Montaña, y limita al sur con el borde de los acantilados marinos de Alajeró, declarados a su vez espacio natural protegido en la categoría de Sitio de Interés Científico (SIC).

La Caldera es un edificio volcánico simple, un cono piroclástico formado fundamentalmente por un aglutinado de escorias traquíticas de proyección aérea, entre las que se pueden reconocer bombas volcánicas de diversos tamaños.

Esta estructura constituye el último episodio volcánico que se conoce en la isla, y es el único volcán de toda la isla de La Gomera que conserva sus rasgos morfológicos originales, con un cráter en forma de herradura.

La única actividad económica que se desarrolla en la actualidad es el pastoreo extensivo de ganado de suelta procedente del caserío de Quise, relativamente cercano al Monumento Natural. El otro único uso que parece desarrollarse aún, aunque esporádicamente, en el Monumento Natural es la caza deportiva.

No obstante, la mayor parte de las laderas del cono están roturadas, en bancales abandonados hace muchos años. Además, en la vertiente oriental de La Caldera se excavó una cueva, para servir de refugio a los pastores y el ganado.