Tenerife

La línea del tren obliga a modificar el trazado del tercer carril de la TF-1

Las variantes son de carácter técnico y se centran en dos puntos, situados en Santa María del Mar y Añaza. El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Aguas del Gobierno de Canarias, Castro Cordobez, afirmó que no se condicionará el inicio de la obra, previsto para septiembre.

EL DÍA, S/C de Tenerife
5/abr/03 12:14 PM
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El proyecto de construcción de un tercer carril en la autopista TF-1, entre Santa Cruz de Tenerife y Güímar, deberá modificarse en dos puntos, concretamente en la zona de Santa María del Mar y Añaza, debido a su coincidencia con parte del trazado por donde deberá discurrir la línea del tren del Sur.

El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Aguas del Gobierno de Canarias, Antonio Castro Cordobez, confirmó ayer a EL DÍA tal extremo, si bien aseguró que "este inconveniente es de carácter técnico y en ningún caso va a condicionar el inicio de la obra", que en principio se prevé que dé comienzo hacia finales del mes de septiembre. También resaltaba que el imponderable surgido tampoco va a representar retraso alguno en los tiempos de ejecución programados.

Castro Cordobez explicó que estos modificados tienen que ver, fundamentalmente, con la distancia de separación que debe existir entre ambas vías, al tiempo que subrayaba que el trazado de la línea del tren del Sur se había realizado "después de aprobarse el proyecto de este tercer carril".

No obstante, reconoció que la superposición de las infraestructuras no se advirtió durante el período que el proyecto permaneció expuesto a información pública.

El 18 de junio de 2001, la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, a través de la Comisión de Ordenación del Territorio (COTMAC), hizo pública la declaración de impacto ambiental del proyecto del tercer carril.

Una autopista "agotada"

Entre otras observaciones, el documento ya advierte que las proyecciones estimadas sobre volumen de tráfico señalan que, aún con el tercer carril, la capacidad de la autopista se verá rápidamente agotada.

En este sentido ya se adelanta que en el año 2012 los niveles de servicio de la TF-1 alcanzarán el llamado punto de congestión en el tramo Vía de Penetración-Candelaria, y que en el 2022 habrá zonas que cubrirán el máximo valor teórico de su capacidad, como es el caso del enlace de la ITV-Radazul con la autopista exterior de servicio.

Por tanto, transcurrido un plazo de 8 ó 9 años desde la culminación de las obras volvería a presentarse una situación de congestión.

De estas estimaciones sobre el volumen y flujo del tráfico se podría deducir que las mejoras de movilidad que se persiguen con esta nueva infraestructura se verán frustradas en un corto espacio de tiempo, ya que el crecimiento del parque móvil demandaría más ampliaciones.

Pero, además, los posibles añadidos previstos en un futuro entrañarían ya no sólo dificultades técnicas, sino crecientes costes económicos.

En este sentido, el informe de impacto ambiental recomendó que se valorase poder reservar el carril de ampliación como plataforma exclusiva para el transporte público, lo que permitiría rentabilizar la inversión y reducir los tiempos de desplazamiento.

Otros condicionantes

En el apéndice de condicionantes, el informe recoge que previamente a la aprobación del proyecto de construcción deberá realizarse un estudio en el tramo de ampliación de las vías que evalúe la posible afección sobre un molusco terrestre endémico de Tenerife y en vías de extinción.

Asimismo, el Cabildo exige una meticulosa labor de prospección arqueológica en la franja afectada, de manera que se puedan determinar los yacimientos existentes, así como las medidas protectoras y las actuaciones a desarrollar.

Además, también se advierte de la obligatoriedad de minimizar el impacto por ruido, así como una integración visual del conjunto.