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Más de 5 millones de niños mueren al año por vivir en un entorno insalubre

El Día Mundial de la Salud, que se conmemora mañana, está dedicado a alertar de las enfermedades que afectan a la población infantil provocadas por las malas condiciones de vida y un entorno desfavorable. La OMS recuerda que los niños son más vulnerables que los adultos.

EFE, Madrid
6/abr/03 3:17 AM
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Cada año más de cinco millones de niños mueren por enfermedades que tienen su origen en el ambiente en el que viven, estudian o juegan y con el objetivo de reducir esa alarmante cifra el Día Mundial de la Salud, que se celebrará mañana, estará dedicado a alertar de los riesgos de un entorno insalubre.

Los niños, recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS), no son como los adultos, y se muestran especialmente vulnerables a los riesgos ambientales.

Están en continuo crecimiento y consumen más alimentos, aire y agua que los adultos en proporción a su peso; sus sistemas inmunitario, reproductor, digestivo y nervioso central está aún en desarrollo; se encuentran más cerca del suelo, donde se acumula la mayor parte del polvo y de las sustancias químicas; y se exponen a peligros incluso antes de nacer, por las adicciones de las madres.

Según los datos que maneja la organización, alrededor de dos millones de niños menores de cinco años pierden la vida anualmente por infecciones respiratorias agudas, que tienen su origen en la contaminación de ambientes cerrados por la combustión de biomasa o carbón y el humo del tabaco, y también en la contaminación del aire exterior, debido al tráfico y a los procesos industriales.

La diarrea es la segunda causa de muerte infantil, relacionada con 1,3 millones de fallecimientos; junto al agua y los alimentos contaminados, hay que tener también en cuenta la ingestión de patógenos o toxinas procedentes de las manos sucias.

A estas patologías añade la OMS las enfermedades transmitidas por los mosquitos: el paludismo provoca la muerte de aproximadamente un millón de niños al año, la mayoría en el África subsahariana; la fiebre del dengue mata a unos 10.000 niños y la encefalitis japonesa es anualmente la responsable de 8.000 fallecimientos infantiles.

Las intoxicaciones no intencionadas causan la muerte de 50.000 niños de hasta 14 años, expuestos a plaguicidas, al monóxido de carbono procedente de aparatos de combustión deficientes o al queroseno, usado como combustible doméstico.

La OMS calcula además que anualmente mueren cerca de 700.000 niños menores de 15 años por traumatismos consecuencia de accidentes de tráfico, caídas, quemaduras o ahogamientos, la inmensa mayoría de nuevo en países de recursos bajos y medios.

Algunos de los riesgos del medioambiente no son fáciles de solventar, pero el año pasado, en la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible, la OMS y los países miembros lanzaron una nueva iniciativa, la Alianza en pro de los Ambientes Saludables para los Niños, con el objetivo de promover medidas sencillas, baratas, eficaces y sostenibles.

Reducir riesgos

Medidas relativamente simples como almacenar agua salubre en el hogar y tratarla cuando su calidad sea dudosa; lavarse las manos con jabón antes de preparar una comida y de comer y después de defecar para reducir el riesgo de enfermedades diarreicas; cocer bien los alimentos y mantenerlos a la temperatura correcta, y ventilar las viviendas.

Dado que los niños suelen irse a dormir antes que los adultos, justo cuando comienzan los mosquitos su actividad, se recomienda además utilizar mosquiteras impregnadas de insecticida y colocar mallas metálicas en puertas y ventajas para reducir el riesgo de paludismo. Ante los peligros químicos, los consejos básicos para la escuela y la casa se deberían garantizar los envases seguros y las etiquetas claras para los productos de limpieza, los combustibles o los disolventes.