Tenerife Sur

De leprosería a...

Arico perderá el tren del desarrollo turístico si el proyecto previsto para Punta de Abona no es declarado de interés general. En ese lugar fue construido un edificio que iba a albergar a enfermos de lepra; después, fue zona militar y, en el futuro, aún no se sabe.

EL DÍA, Arico
9/abr/03 19:33 PM
Edición impresa

Durante la primera mitad del siglo XX se construyó un complejo en las proximidades de Punta de Abona y Abades, en la costa de Arico. La infraestructura, que no fue concluida, iba a ser un lugar para las personas afectadas por la lepra. Afortunadamente, el lugar no tuvo tal fin.

Si se pregunta a los ariqueros mayores, tampoco se sienten satisfechos de que la leprosería, como se conoce al sitio, haya sido, finalmente, un espacio para prácticas militares. Ese uso perduró hasta el 6 de junio de 2002.

Ese día, el Ministerio de Defensa y el productor italiano Alberto Giacomini firmaron las escrituras de venta de los 889.994,27 metros cuadrados que formaban el cantón militar del Sur de Tenerife por un precio aproximado de 17.000.000 de euros. El 6 de junio de 2002 era "el día más importante en la historia de Arico" porque comenzaba la transformación del municipio. Así lo entendía el alcalde, Eladio Morales.

Pero las Directrices de Ordenación General y del Turismo de Canarias han frenado bruscamente el optimismo del presidente de la Corporación ariquera. Tal y como está la situación, Morales se muestra ahora muy preocupado porque Arico puede perder un espacio de lujo que aportaría riqueza y diversificaría la actividad económica del municipio.

Caso particular

Por ello, la Alcaldía mantiene contactos con las autoridades supramunicipales y demanda que se tenga en cuenta la calidad del proyecto a realizar y la particularidad de Arico, donde la única actividad turística que hay es un reducido número de camas dedicadas al turismo rural.

En la actualidad, el proceso para el desarrollo de esta iniciativa se centra en la elaboración del proyecto definitivo por parte del empresario y en el trabajo político para que la actuación sea declarada de interés general, teniendo en cuenta que supondría una inversión de 8.300.000.000 de euros para crear 2.989 camas y dos campos de golf, generando empleo para 2.000 personas residentes en Arico, especialmente.