Internacional

Nace la Unión Europea de veinticinco miembros con vocación de fortaleza

Se adhieren al grupo de los Quince la República Checa, Hungría, Polonia, Eslovaquia, Lituania, Letonia, Estonia, Eslovenia, Chipre y Malta. El colectivo de Estados europeos proclamó una declaración común para que el organismo desempeñe un importante papel en el mundo.
EFE, Atenas (Grecia)
17/abr/03 4:40 AM
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La gran Unión Europea de veinticinco miembros cobró ayer vida en Atenas con la firma solemne del Tratado de adhesión de diez nuevos socios de Europa central y oriental y del sur del Mediterráneo.

Reunidos en el Agora ateniense, los Veinticinco proclamaron en una declaración común su voluntad de que la UE desempeñe en el futuro "un papel de máxima importancia en el mundo".

Cuatro Estados del antiguo bloque comunista -representados por la República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia-, las tres repúblicas ex soviéticas del Báltico -Lituania, Letonia y Estonia-, la república ex yugoslava de Eslovenia, y las pequeñas islas mediterráneas de Chipre y Malta adquieren a partir de hoy el estatuto de "observadores" dentro de la Unión Europea, con derecho a hablar, aunque no todavía a votar, en todas las reuniones decisorias de los Quince.

La gran Europa, en la que se dan por fin la mano el este y el oeste, se convierte así en una realidad de hecho, que será de pleno derecho el 1 de mayo de 2004 cuando culmine el proceso de ratificación del Tratado que hoy firmaron los Veinticinco al pie de la Acrópolis ateniense.

Esta ampliación, la más ambiciosa por su volumen, convierte a la Unión Europea en un gigante de más de 450 millones de ciudadanos, cuyos gobiernos y representantes prometieron "hacer frente a nuestras responsabilidades en el mundo", apoyando la prevención de conflictos, promoviendo la justicia y ayudando a mantener la paz y a defender la estabilidad mundial.

Dicha Unión "se compromete a apoyar a las Naciones Unidas y sus esfuerzos por garantizar la legitimidad internacional y la responsabilidad mundial".

El primer ministro griego, Costas Simitis, reconoció que existen "riesgos y amenazas" en la aventura recién comenzada.

Las desigualdades internas van a aumentar -la renta de los estados adherentes no llega a la mitad de la de los Quince-, los mecanismos de decisión van a quedar al borde del colapso y las discrepancias en política exterior pueden provocar nuevas fracturas como la originada por la ofensiva estadounidense contra Irak.

Para el presidente de la Comisión, Romano Prodi, "nuestro mayor problema es la cohesión interna, y más ahora que nuestras economías están en recesión".

Al admitir un Chipre dividido, la Unión hereda además uno de los conflictos más viejos y enconados de Europa y acepta la inédita situación de poner una de sus fronteras exteriores bajo la custodia de "cascos azules".

El presidente de Chipre, el greco-chipriota Tassos Papadopulos, lamentó que los "muros artificiales de división" impuestos por la fuerza impidieran hoy a la parte turca sumarse a la adhesión a la Unión Europea en Atenas.

Por la mañana, la sesión de trabajo celebrada con el presidente de la Convención que prepara un proyecto de Constitución para la UE, el francés Valery Giscard D'Estaing, y en la que participaron los veinticinco jefes de estado o gobierno, no registró ningún avance en aspectos clave de la reforma.

"Declaración de Atenas"

Los mandatarios de la UE y de los diez países candidatos a la adhesión aprobaron la "Declaración de Atenas" en la que la gran Unión se compromete a prevenir nuevos conflictos y a apoyar a la ONU en sus esfuerzos por garantizar la legitimidad internacional y la responsabilidad mundial. Poco antes de firmar al pie de la Acrópolis el Tratado de Adhesión que abre la vía a la entrada de diez Estados a la UE en mayo de 2004, los jefes de Estado o de Gobierno de los 25 adoptaron esta Declaración, en la que reafirman su compromiso a crear "Una sola Europa" y su determinación a terminar con siglos de conflictos y superar las antiguas divisiones del viejo continente. Subrayan que la nueva Unión "representa nuestra voluntad de iniciar un nuevo futuro basado en la cooperación, el respeto de la diversidad y el entendimiento mutuo". El texto fue refrendado después del Consejo Europeo informal, la primera cumbre europea que cuenta con la participación activa de los dirigentes de los diez países.