Vivir

Tenerife tendrá el primer centro de rehabilitación de autismo

El presidente de la Asociación de padres de personas con autismo de Tenerife (Apanate), José Luis Barquín, explicó que este centro, que entrará en funcionamiento en la primavera del próximo año, se ha podido construir por un convenio suscrito con el Cabildo de Tenerife.
EFE, S/C de Tenerife
20/abr/03 5:00 AM
Edición impresa

Tenerife contará con el primer centro para la rehabilitación del autismo de Canarias, en el que se ofrecerán los tratamientos más avanzados y servicios adaptados a las diferentes situaciones de las personas autistas, síndrome que en la Isla se calcula que padecen unas 400 personas.

El presidente de la Asociación de padres de personas con autismo de Tenerife (Apanate), José Luis Barquín, explicó que este centro, que entrará en funcionamiento en la primavera del próximo año, se ha podido construir por un convenio suscrito con el Cabildo de Tenerife y con su Instituto Insular de Atención Socio Sanitaria, que aporta el solar, la edificación y su financiación.

Barquín, que también es el redactor del proyecto del nuevo centro, señaló que la Asociación, que agrupa a 50 familias, pretende dar respuesta a las características de las personas autistas, un trastorno profundo que afecta aproximadamente a una persona de cada mil.

Recordó que los síntomas principales del autismo, síndrome que se da cuatro veces más en los hombres que en las mujeres, son carencias en sus habilidades sociales y de comunicación, dificultades graves en el lenguaje y déficit en el desarrollo del juego y la imaginación, así como una gran resistencia a los cambios en el medio.

El presidente de Apanate agregó que aunque existen muchos grados de autismo, el 75 por ciento de los casos viene acompañado de otras manifestaciones como el retraso mental y los trastornos de conducta, aunque reiteró que las dificultades producidas por el autismo pueden mejorarse con la educación y el tratamiento especializado.

Bienestar y calidad de vida

 

Barquín indicó que la Asociación que preside nació en 1995 con el fin de promover el bienestar y la calidad de vida de las personas con autismo.

En la actualidad presta servicios como terapia de apoyo a los niños que por la mañana están escolarizados en las denominadas aulas enclaves, existentes en centro públicos y concertados, y a los que reciben una atención especial.

Indico que el tratamiento que reciben los niños autistas está cubierto durante la edad escolar, aunque advirtió de que la demanda crece mientras que se mantiene el mismo número de aulas.

El presidente de Apanate señaló que el problema se presenta con los autistas adultos, a los que se pretende dar una respuesta adecuada en el nuevo centro para la Rehabilitación del Autismo en Tenerife.

Este centro, ubicado en el Camino de la Hornera, está construido en un solar de 5.000 metros cuadrados y tiene una superficie de 1.022 metros cuadrados. En él se instalará, además del área administrativa, un centro de día para adultos con cuatro talleres, un área para atención temprana a niños diagnosticados de autismo pero todavía no escolarizados y un área de terapia ambulatoria.

Inserción laboral

Barquín indicó que centros de este estilo existen en otros puntos de la Península, y aunque reconoció que la inserción laboral de los autistas es complicada, indicó que en los casos en que el grado de autismo no es muy profundo, ésta se puede producir aunque sea en la realización de trabajos repetitivos.

Dijo que ya se cuenta con un grupo de profesionales especializados en el tratamiento del autismo, aunque consideró que cuando el centro esté en marcha se requerirá más ayuda. Rechazó el estereotipo del autista como alguien encerrado en sí mismo, porque en realidad, dijo, puede ser una persona muy emotiva.

Las carencias que pueda tener en el desarrollo de su vida social no son óbice para que reconozca perfectamente a sus familiares "a los que da cariño de una forma muy entrañable". El mayor problema, agregó, es que la persona autista no sabe qué hacer con su tiempo y al no tener capacidad para imitar, la labor educativa es difícil, al tiempo que precisan una vida muy estructurada.