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Francia insta al Consejo de Sanidad a levantar las sanciones civiles

La Casa Blanca insistió en que la forma "más eficiente" de encontrar las armas de destrucción masiva que supuestamente tiene Irak es con sus propios expertos. Por su parte, el jefe de las inspecciones de Naciones Unidas, Hans Blix, criticó los "defectos" de la información que proporcionaron la CIA y agencias de otros países a su equipo sobre el programa armamentístico de Irak.
EFE, Naciones Unidas
23/abr/03 5:17 AM
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Francia propuso ayer la suspensión de las sanciones dirigidas a la población civil iraquí, y abogó por la vuelta de los inspectores de la ONU para que cooperen con las fuerzas estadounidenses y británicas en la búsqueda de armas de destrucción masiva.

El embajador francés ante la ONU, Jean-Marc de la Sabliere, declaró -a la salida de las consultas informales sobre el futuro de las inspecciones en Irak- que su país había propuesto "el levantamiento inmediato de las sanciones civiles a Irak".

El Consejo de Seguridad impuso sanciones a Irak después de que invadiera Kuwait y, de acuerdo con las resoluciones del Consejo, son los inspectores de la ONU los que tienen que certificar la eliminación de todas las armas de destrucción masiva para poder levantar las sanciones.

El presidente de EEUU, George W. Bush, pidió la semana pasada el levantamiento de las sanciones económicas a Irak, después que las fuerzas de la coalición derrocaron el régimen de Sadam Husein.

"Hemos propuesto de momento levantar las sanciones civiles y ajustar el programa humanitario Petróleo por Alimentos para que vaya desapareciendo progresivamente", resaltó el embajador francés.

La supresión de sanciones civiles incluiría, según indicó el propio embajador, una mayor libertad para Irak para comerciar productos de uso civil con los países vecinos. Para Francia, el programa "Petróleo por Alimentos" debería mantenerse por un tiempo, ya que si no podría desestabilizar la situación en Irak, en donde un 60 por ciento de los iraquíes dependen de la ayuda.

Estados Unidos, que no ha localizado ni una sola de las armas de destrucción masiva que supuestamente tenía Irak, insistió ayer en que la forma "más eficiente" de encontrarlas es con sus expertos y no con los inspectores de la ONU.

El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, dijo que su Gobierno conversará con los miembros del Consejo de Seguridad sobre el futuro de Irak, pero fue categórico respecto a las inspecciones.

"No se equivoquen, Estados Unidos y la coalición han asumido la responsabilidad de desmantelar las armas de destrucción masiva de Irak", afirmó.

"Creemos que (la coalición) va a ser efectiva", añadió Fleischer. "En resumidas cuentas, el presidente (de EEUU George W. Bush) quiere concentrarse en la forma más efectiva de hacer el trabajo", agregó.

Las declaraciones de Fleischer se produjeron mientras que en el Consejo de Seguridad el jefe de las inspecciones de la ONU, Hans Blix, recomendaba un nuevo envío de su personal a Irak para continuar el trabajo que la guerra interrumpió.

"Al mundo le gustaría ver inspecciones que tienen la señal de la independencia y de una institución que está autorizada por la comunidad internacional", señaló Blix a la salida de la reunión.

Antes de la guerra, el secretario de Estado, Colin Powell, detalló ante el mismo foro los arsenales de armas de destrucción masiva que Irak presuntamente poseía, entre ellos por lo menos siete laboratorios móviles. Además, afirmó que "nuestro cálculo conservador es que Irak tiene hoy una reserva de entre 100 y 500 toneladas de armas químicas".

No obstante, hasta ahora sus equipos especiales en Irak no han encontrado prueba alguna de armas químicas o biológicas, o la existencia de un proyecto nuclear, como confirmó ayer el general de brigada Vicent Brooks en el Mando Central en Qatar.

Brooks afirmó que EEUU ya ha examinado un gran número de sustancias halladas en sus registros y algunas de ellas podrían ser usadas en programas armamentísticos, pero se encontraban en cantidades "muy pequeñas para ser transformadas en armas" o tenían otros propósitos, como servir de fertilizante.

"Es llamativo que no hayan encontrado nada", dijo Blix, quien criticó los "defectos" de la información que las agencias de inteligencia de EEUU y de otros Gobiernos proporcionaron a su equipo sobre el programa armamentístico de Irak.

El funcionario de la ONU mencionó como ejemplo los tubos de aluminio que Irak aparentemente trató de comprar y que en un discurso ante la Asamblea General, en septiembre, Bush dijo que iban a utilizarse para enriquecer uranio y fabricar una bomba nuclear.

El director del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Mohamed El Baradei, afirmó tras su análisis que sólo podían ser destinados a usos convencionales.

Blix también citó el informe de EEUU que alegaba que Irak había importado toneladas de uranio en bruto y que resultó ser falso.

Peregrinaje en libertad  

Los iraquíes chiíes conmemoraron ayer en la ciudad santa de Kerbala el primer martirologio de su imán sin la opresión de la dictadura ejercida por el depuesto régimen del presidente de Sadam Husein durante casi tres décadas. Cerca de un millón de chiíes procedentes de diversas partes de Irak, y hasta de la vecina Irán, visitaron el santuario, en el que según la tradición se encuentran los restos del imán Husein, nieto de Mahoma muerto en el siglo VII y el mártir más importante de los chiíes. Pese al temor a que pudiera ser aprovechado por los lideres chiíes para lanzar consignas en contra de la presencia estadounidense y a favor de convertir Irak un estado islámico, el evento transcurrió sin incidentes. En el centro de Kerbala, tomada por entero por los peregrinos, no se apreció la presencia de soldados estadounidenses, que en sus vehículos de combate Humvee patrullaron el perímetro de la localidad.