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Los actos de presentación del Auditorio enfrentan a CC y PSOE

El candidato socialista al Cabildo denunció ayer lo que a su juicio representa "una irresponsabilidad" del grupo de Gobierno de la Corporación, que movido por "intereses electoralistas" ha programado unos eventos en el exterior del edificio que son "un peligro para la seguridad de los asistentes", dijo.
EL DÍA, S/C de Tenerife
24/abr/03 5:21 AM
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El candidato socialista a la presidencia del Cabildo de Tenerife, Antonio Martinón, denunció ayer la "irresponsabilidad" del actual equipo de gobierno de Coalición Canaria en la Corporación insular por la inseguridad que puede suponer el acto "electoralista" de presentación previsto para el sábado en el Auditorio de Tenerife, mientras continúan las obras.

Martinón afirmó que la dirección facultativa de la obra ha advertido por escrito al Cabildo de Tenerife de que el recinto debe mantenerse vallado y debe prohibirse la entrada a personas ajenas a los trabajos, por lo que pidió a Ricardo Melchior que suspenda los actos que están previstos.

"No creo que sea un loco", dijo Martinón en referencia a Melchior, después de apelar a su responsabilidad para que no organice actos "por motivos electoralistas" en un Auditorio que no está terminado.

Incluso advirtió que la Inspección de Trabajo podría actuar si se mantiene el acto de presentación y denunció que, además de un riesgo para la seguridad de los asistentes, "el acto de presentación del Auditorio es una falta de respeto al Rey Juan Carlos, que ha sido invitado a presidir la inauguración", prevista para septiembre.

El escrito que la dirección facultativa de la obra presentó el pasado 14 de abril al Cabildo considera que, hasta tanto no se efectúe la recepción definitiva de la obra y se extienda el correspondiente certificado final, ésta deberá permanecer vallada en su totalidad y deberá prohibirse la entrada a toda persona ajena a la misma, manteniendo controles de acceso en todos los puntos donde la obra quede desprotegida.

A propósito, Martinón denuncia cómo este informe "ha sido ocultado por el equipo de gobierno", al tiempo que explicaba que "los técnicos no quieren pillarse los dedos, al tratarse de una situación de inseguridad y peligro", porque si ocurriera algún percance, el Cabildo asumiría la condición de responsable civil subsidiario.

Además se han programado dos actuaciones de jazz, en la Sala de Cámara, y un gran concierto juvenil en el exterior del edificio.

El candidato socialista también denunció el empeño del Cabildo en mantener las campañas institucionales prohibidas por la Junta Electoral, algunas de las cuales aún se pueden ver en la prensa.

Las campañas ilegales

Martinón insistió en que son "ilegales" y consideró especialmente grave que la propaganda sobre el Auditorio de Tenerife esté financiada por empresas privadas.

"Hay un grupo de empresas privadas haciendo campaña electoral para Coalición Canaria impúdicamente", denunció, y se preguntó "a cambio de qué".

El candidato socialista calificó de "ñoña" la campaña y afirmó que los ciudadanos de Tenerife se merecen el Auditorio, pero aún más tener hospitales públicos en el norte y en el sur de la isla.

Para Martinón, tanto la campaña del Auditorio como las otras promociones impulsadas por el Cabildo, en concreto las que llevan por lema "La Isla que queremos" y "Tenerife amable", ambas prohibidas por la Junta Electoral, son "una falta de respeto a los tinerfeños", que las sufragan.

La actitud de desobediencia del Cabildo al no retirar estas promociones representa, en su opinión, "una tomadura de pelo y una falta de respeto hacia a las instituciones democráticas", y supone "un claro ejemplo de que los tinerfeños deben recuperar su Isla, porque Coalición Canaria nos la ha ido robando, creen que es de ellos y que pueden hacer cualquier cosa", subrayó Antonio Martinón.

Para el candidato socialista, CC está obsesionada en intentar reducir el rechazo que ha producido la obra del Auditorio en la ciudadanía, después de que haya costado tres veces más de lo presupuestado y tras haber acumulado un retraso de cuatro años.