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Puesta de largo del Auditorio

Desde las 17 horas, bandas de música y grupos de danza amenizaron la visita de centenares de personas al "barco de la cultura", que arribó a Tenerife en medio de un festival de luz y sonido.
EL DÍA, S/C de Tenerife
27/abr/03 14:12 PM
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Miles de personas visitaron desde las 17:00 horas el Auditorio de Tenerife, que se presentó ayer en sociedad arropado con numerosas actuaciones de bandas de música llegadas de diferentes puntos de la geografía insular, así como grupos de danza y música afro o étnica que amenizaron en el exterior la espera de quienes se distribuían en grupos de veinte individuos para realizar las visitas guiadas que se sucedían por los dos accesos laterales de la majestuosa obra arquitectónica de Santiago Calatrava, uno de los grandes ausente del día de ayer. Este recorrido se limitó a conocer los exteriores de las instalaciones y la sala de Cámara, pues la principal, destinada para la Orquesta Sinfónica de Tenerife no está concluida aún, y se reserva para finales de septiembre, cuando se prevé la solemne inauguración, en la que participará algún representante de la Casa Real.

Ya por la noche, poco antes de las 21:00 horas, la voz de la locutora Marlén Meneses invitaba a los presentes a asistir a la botadura del "barco de la cultura", término con el que se refirió al Auditorio, que vendrá "cargado de cultura" a Tenerife, con lo mejor de la música, la danza, la ópera, el jazz, congresos, cine... Antes de la botadura, se invitó a los presentes a deleitarse en la que, para la mayoría, fue la primera vez que se escuchó el Himno de Canarias, una grabación que se adueñó de los exteriores del palacio de la música tinerfeño. A su término, subieron a una tarima ubicada en las proximidades de la "proa" del Auditorio el vicepresidente del Gobierno Canario, Adán Martín, así como el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior; el vicepresidente de la citada institución insular, José Manuel Bermúdez, y la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Dulce Xerach Pérez, quien, como si de la madrina de la embarcación cultural se tratara, fue la encargada de estrellar contra la pared una botella de champán, dando paso a un espectáculo de luz y sonido que "pintó" de color la gran ala que recubre el Auditorio y en la que se paseó una paloma de la paz, proyectada por un cañón de luz, mientras otro "disparaba" papelillos plateados inundando de cortadillos los adelaños del Auditorio que, en plena noche, parecía una gigante figura de porcelana blanca.

Con el público embelesado, el jefe de Protocolo anunciaba a los presente que iba a comenzar en la sala de Cámara el concierto de jazz, de lo que se dedujo que la "botadura" había concluido. Fue el único acto que se desarrolló en el interior del Auditorio ayer y el primer concierto que se celebró en ella, pues hasta ahora sólo se había celebrado un congreso sobre el agua y la presentación de un libro sobre la construcción del auditorio. Como dato curioso se dejó notar la ausencia de representante de políticos de PP y PSOE.