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Al menos 14 muertos al explotar un depósito de armas en Bagdad

Varios cohetes y misiles salieron disparados e impactaron en un barrio anejo al almacén, en el que las tropas de EEUU habían reunido armamento confiscado a los iraquíes para su destrucción.
EFE, Bagdad
27/abr/03 5:33 AM
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Varias explosiones ocurridas ayer sábado en un depósito de armas iraquíes recolectadas por las tropas de EEUU, en el campamento militar del barrio de Al-Zafaranía, causaron la muerte de al menos 14 civiles iraquíes y heridas a decenas. La cifra de muertos varía entre 14 y 38 según las fuentes consultadas.

Desde primeras horas de la mañana se escucharon en el centro de Bagdad repetidas explosiones, que procedían del campamento de Al-Rashid, situado a 20 kilómetros del centro de la capital iraquí.

Varios cohetes y misiles salieron disparados e hicieron blanco en el barrio vecino al almacén, en el que las tropas de EEUU habían reunido armamento confiscado a los iraquíes, situado sólo a 500 metros.

El campamento de Al-Rashid, ubicado al sur de Bagdad, era el cuartel militar más importante y extenso del Ejército de Sadam, uno de los primeros en caer en manos aliadas y utilizado como sede de las fuerzas de EEUU.

El coronel John Pabody, al mando de los "rangers" del II de Caballería de Al-Rasihd, explicó que "poco antes de las ocho de la mañana, nos lanzaron piedras contra un tanque y éste se retiró".

"En ese momento -prosiguió- alguien tiró una bengala contra el tanque que se situó ante el polvorín, lo que dio lugar a una serie de explosiones".

El coronel reconoció que en el cuartel "había un polvorín con 30 millones de armas cortas y largas, más municiones, cohetes y algunos misiles". "Algunos cohetes y misiles saltaron -dijo- y han caído en el barrio, y provocaron entre 10 y 20 muertos".

Sin embargo, un médico iraquí que llegó en una ambulancia dijo que se registraron 38 víctimas mortales.

El mulá del barrio, Abdel Karim al-Samari repetía que habló con los mandos de EEUU para que frenen las explosiones diarias, en alusión a la destrucción de armas que llevan a cabo en el depósito.

Yaser Anuan, ingeniero militar de artillería iraquí, dijo que uno de los misiles caídos en las casas era un Frog-7 y que había advertido a EEUU que separase los misiles y cohetes del resto de municiones. Pero, el coronel Pobody dijo que para eso "no tenemos tiempo".

Preguntado por un periodista de EEUU si podría tratarse de un "ataque terrorista", el coronel Pabody respondió que "son ustedes los que tienen que interpretar a partir de mi relato". Según el coronel, "nosotros sólo tenemos un soldado herido con el brazo partido".

Las tropas de EEUU han establecido un cordón de seguridad en torno al campamento con tanques y blindados y según el coronel, las tropas han ayudado a llevar a los hospitales a las víctimas.

El Hospital Militar de Al-Rashid está cerrado a cal y canto y ocupado por los "marines" de EEUU.

El polvoriento barrio de Al-Mohalimia, donde impactaron los misiles, está impregnado de un olor a vertedero, con calles sin asfaltar y casas de dos plantas de la clase media iraquí, y era un ir y venir de gentes conmocionadas, rastros de sangre fresca y presurosos entierros de musulmanes en los jardines de las viviendas.