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Los iraquíes prometen venganza tras la matanza de 15 civiles

Los soldados estadounidenses, parapetados en un colegio de una ciudad a 50 kilómetros de Bagdad, abrieron fuego contra unos 500 manifestantes que pedían la salida de las tropas de la localidad.
EFE, Bagdad
30/abr/03 14:12 PM
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Los iraquíes han prometido venganza y ataques suicidas contra EEUU tras la matanza de la noche del lunes de al menos 15 civiles por disparos de soldados estadounidenses parapetados en un colegio de Falluha, ciudad situada 50 kilómetros al noroeste de Bagdad.

Al menos 15 personas murieron, entre ellos varios niños, y otros 45 resultaron heridos en la primera intervención armada del Ejército de EEUU que se registra contra civiles en Bagdad desde la caída de la capital iraquí.

Los soldados abrieron fuego contra unos 500 manifestantes que pedían la salida de las tropas de la localidad y de la escuela, según dijeron testigos.

Un portavoz de EEUU aseveró que los soldados comenzaron a disparar cuando algunos de los reunidos abrieron fuego contra ellos con fusiles de asalto, pero testigos iraquíes subrayan que los manifestantes estaban desarmados.

Desde Qatar, una portavoz de EEUU, Ivonne Lukson, afirmó que "el primer batallón del 325 regimiento de Infantería de la 82 división fue atacado por un grupo de iraquíes armados con fusiles de asalto AK-47, por lo que los soldados respondieron".

Sin embargo, la portavoz del Mando Central no supo explicar cómo se produjo el supuesto asalto ni en qué circunstancias.

Ahmed Kamal Jader, de 50 años y que participó en la marcha, explicó que los manifestantes estaban desarmados y que lo único que pretendían era que los soldados "abandonaran el colegio para poder usarlo", por lo que gritaban "fuera, fuera de aquí".

Otros testigos añadieron que los manifestantes portaban retratos de Sadam Husein por su 66 cumpleaños, celebrado el lunes, y banderas iraquíes cuando los estadounidenses abrieron fuego.

Las escenas de mayor indignación se registraron esta mañana, en el entierro de las víctimas, que reunió a una cantidad ingente de iraquíes enfurecidos que reclamaban venganza.

Kasem Shamar, uno de los jefes tribales que participaron en el entierro, advirtió de que "los jóvenes están preparados para llevar a cabo acciones de martirio contra los ocupantes criminales. Con sus crímenes en Irak los norteamericanos han abierto las puertas del infierno".

Durante el entierro, los asistentes coreaban "con nuestra alma y nuestra sangre nos sacrificaremos por vosotros, mártires".

Por otro lado, en la capital iraquí, se escucharon en la tarde de ayer una fuerte explosión que provocó una enorme columna de humo que se elevaba en sureste de la capital.

Al parecer, se trataba del estallido de una trinchera llena de petróleo, de las utilizadas por el Ejército iraquí para dificultar la visibilidad de los aviones de la coalición que bombardearon Bagdad.