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- Inmigración: todo sigue igual - Asuntos para no olvidar


EL FLUJO DE PATERAS
4/may/03 12:15 PM
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pateras que llega a las costas de las islas más orientales no cesa a pesar del reciente viaje de Román Rodríguez a Marruecos, donde, no lo olvidemos, sólo se entrevistó con ministros, pero no con el primero ni con el rey. A pesar de los "acuerdos", de los "convenios", de las "conversaciones"... todo parece igual. Es más, puede que peor, a tenor de lo que reconocía esta semana el delegado del Gobierno central para la Inmigración: que en lo que va de año, el reino alahuita no ha admitido la repatriación de uno solo de sus nacionales llegados a España de forma clandestina, hecho que le ha servido al consejero canario de Asuntos Sociales para volver a cargar contra el representante del Estado, al que en su momento trató con cariño, comparando su talante, según él más dialogante, con el de su predecesor, Fernández-Miranda.

Marcial Morales también descargó en su día su impotencia ante el problema en forma de descalificaciones contra todos aquellos que no compartían su punto de vista sobre el fenómeno de la inmigración ilegal, calificándolos de racistas y xenófobos, y no por ello ha pedido disculpas ni ha rectificado. En fin, no merece la pena centrarse en las personas a la hora de analizar este fenómeno, uno de los más preocupantes que se ciernen desde hace tiempo sobre el Archipiélago, y sí en los acontecimientos que se van desarrollando, como las ya citadas reticencias marroquíes a readmitir a sus ciudadanos o el retraso que lleva la implantación del Sistema Integral de Vigilancia, el SIVE, gracias al cual, desde hace más o menos un año, la gran mayoría de las pateras han cambiado su rumbo y, en vez de arribar a las playas del sur de Andalucía, han optado por las de Fuerteventura y Lanzarote, carentes de ese eficaz instrumento de control. El mismo que el ministro Acebes prometió que estaría en funcionamiento en Canarias a partir de abril.

Asuntos para no olvidar

Las promesas incumplidas y las descalificaciones del otro que tanto se prodigan en el tratamiento de la inmigración ilegal nos llevan directamente a otro campo donde se juega con las mismas armas: la precampaña electoral, en la que acabamos de entrar de lleno. Los partidos y coaliciones políticas de Canarias, al igual que ocurre en el resto de España, han emprendido esta semana con fuerza la recta final de una contienda que, en realidad, empezó hace mucho tiempo. De hecho, las Juntas Electorales han dado tirones de orejas a más de uno, obligándole a suspender iniciativas que consideran constituyen más propaganda política que otra cosa. A partir de ahora, oiremos cantos de sirena por todos lados, ataques furibundos a quienes gobiernan y propuestas de todo tipo para mejorar las cosas, desde las razonables hasta las que rayan en la tomadura de pelo. El sentido común, de un lado, y la transmisión objetiva y equilibrada de tales mensajes por parte de los medios de comunicación, de otro, deberán servirle al ciudadano de guía para separar el grano de la paja ante la avalancha de información con que le van a bombardear desde ahora hasta el día 23. Y en este punto, cre-emos conveniente abundar en el consejo de que no falte nadie el día de las urnas, el día de la realidad, del desahogo. Para conseguir el mejor gobierno.

El miércoles pasado, el Consejo de Gobierno de Canarias decidía retirar a Unelco-Endesa la gestión de la red eléctrica, que es de titularidad pública, y se la adjudicaba a Red Eléctrica Española (REE), en lo que constituye el primer paso real en las Islas hacia la aplicación de una liberalización del mercado eléctrico vigente desde hace tiempo. En realidad, se trata más de un gesto que de una medida que vaya a repercutir en el consumidor, al menos en el pequeño. Quizás lo más novedoso es que REE, con mayor experiencia en el aspecto del transporte eléctrico -no en vano fue su primera y única función- se encargará ahora de resolver el problema que provocó una de las mayores manifestaciones que recuerda Tenerife: cómo tender una línea de alta tensión entre Granadilla y Guía de Isora sin dañar el medio natural y con unos costes asumibles para la compañía. A propósito, la mayor manifestación fue la que promovieron una junta de notables y EL DÍA, con el fuerte apoyo de nuestro periódico, en 1988 (350.000 personas), por el asunto de la Universidad, que no prosperó por el voto de ciertos diputados regionales elegidos por Tenerife a favor de la creación de la ULPGC.

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ESTA SEMANA SE HA INAUGURADO , aunque todavía no para la música, el Auditorio de Tenerife, en el transcurso de un espectacular acto al que asistieron muchos ciudadanos. El gesto no ha estado exento de polémica y ha suscitado buen número de críticas, lo que no obsta para reconocer la grandiosidad de la obra, sus seguros efectos benéficos en la proyección internacional de Tenerife y la necesidad de empezar de una vez a sacarle partido a un edificio que llevaba años de retraso y ha supuesto una inversión económica enorme.

El turismo extranjero proporcionó esta semana que acaba una noticia preocupante, que esperemos sea coyuntural: durante el mes de marzo descendió en Tenerife más de un 15% en comparación con el mismo período del año pasado. No hace falta recordar las circunstancias internacionales que han influido en este retroceso. Sin embargo, otros factores, como la crisis económica que atraviesa Alemania, pueden estar poniendo las bases de una situación que quizás no sea tan pasajera. En todo caso, la marcha de las reservas hoteleras para el próximo verano dará respuesta a estas incertidumbres. Por el contrario, la Encuesta de Población Activa ponía la nota positiva en los asuntos económicos: al acabar el primer trimestre, había en Canarias 4.400 parados menos que en el período octubre-diciembre de 2002; la tasa de desempleo quedaba un punto por debajo de la media nacional y la de actividad era la tercera más alta del país. No está mal para empezar el año.

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