Tenerife Norte

Un informe veterinario niega que 130 cabras murieran envenenadas

El Ayuntamiento de La Matanza sostiene que la muerte del rebaño se debió a una enfermedad caprina "y no al uso de herbicidas".

6/may/03 18:38 PM
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LA CLAVE

Sin peligro para las personas

María Nieves Rodríguez y el edil Miguel Ángel Pérez hicieron hincapié ayer en que la enfermedad que mató a las cabras "no representa ningún peligro para los humanos, ya que su desarrollo es muy rápido y los animales dejan de dar leche casi de forma inmediata". El nuevo rebaño que compró el ayuntamiento al ganadero fue vacunado y desparasitado, "por lo que no existe ninguna razón para preocuparse por la calidad de sus productos". El concejal socialista lamentó la actitud de la plataforma ciudadana que denunció públicamente el supuesto envenenamiento masivo de cabras, "para sacar un mínimo rédito político y sin tener en cuenta el grave daño causado a los intereses del ganadero afectado". El ayuntamiento afirma que seguirá apoyando al ganadero "porque estamos aquí para echarle una mano al pueblo, no para otra cosa". La enterotoxemia caprina es una enfermedad relativamente frecuente que puede darse en cualquier explotación ganadera, "simplemente por un cambio brusco en la alimentación de los animales".

EL DÍA, La Matanza de Acentejo

El concejal de Agricultura del Ayuntamiento de La Matanza, Miguel Ángel Pérez Pío (PSOE), ofreció ayer una rueda de prensa para hacer público un informe veterinario que niega que las 130 cabras que murieron en una granja de La Vica en los primeros meses del año "estuvieran afectadas por el herbicida autorizado y controlado que los operarios municipales utilizan para evitar la proliferación de hierbas en los bordes de las vías".

La veterinaria María Nieves Rodríguez Marín, autora del informe, afirma que la muerte de este rebaño se debió a una grave enfermedad propia de las cabras llamada enterotoxemia caprina. Este mal, que no afecta a los humanos, presenta unos síntomas nerviosos similares a los provocados por un envenenamiento, según asegura en su informe la experta.

Las muestras de animales afectados, analizadas en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, "demuestran que las cabras de esta granja mostraban unos niveles de parásitos internos brutales y que las lesiones orgánicas no evidencian que hayan estado expuestas a sustancias tóxicas de ningún tipo".

Pérez Pío criticó ayer, sin concretar, "a quienes utilizaron políticamente esta desgracia" - durante el pasado mes de enero - , "sin tener datos ni confirmación científica del supuesto envenenamiento".

La muerte de los animales, dada a conocer por EL DÍA el mismo día de la feria ganadera de San Antonio Abad, terminó con el único medio de vida del ganadero afectado, por lo que el Ayuntamiento matancero, antes de conocer si era suya la responsabilidad de las muertes, destinó una partida de 15.000 euros a la compra de un nuevo rebaño para el vecino.