Jornada Deportiva
LO ÚLTIMO:
Rescatan a cinco marineros de un pesquero que se hundía a 300 millas de Lugo leer

Irrealidad patrimonial

La auditoría del CD Tenerife entre el 1 de julio de 2001 y el 31 de diciembre de 2002 desveló que existe un desfase de 17.124.443 euros en el último curso contable por 17 operaciones irregulares.
J. RUIZ, S/C de Tenerife
9/may/03 11:20 AM
Edición impresa

El consejo de administración del CD Tenerife trató ayer, de forma monográfica, los resultados del informe económico, financiero y fiscal de la entidad, desde el 1 de julio de 2001 hasta el 31 de diciembre de 2002, elaborado por la firma auditora Ernst&Young.

El estudio desveló que en la contabilidad correspondiente al anterior ejercicio, que fue aprobada en la Junta de accionistas del pasado mes de diciembre con un superávit de 134.593,69 euros, existían 17 operaciones irregulares, que de haber sido correctamente recogidas habrían arrojado pérdidas por un montante de 17.259.036 euros. En ese extremo, el Tenerife se encontraría en quiebra técnica.

El profesor de la Universidad de La Laguna y miembro del consejo asesor del club insular, Esteban Mesa, explicó, durante una rueda de Prensa desarrollada ayer en el Heliodoro Rodríguez López, que este desfase se produjo porque el anterior grupo de gobierno blanquiazul hizo constar ingresos de la presente temporada como si fueran de la anterior. Los casos más relevantes son los traspasos de los futbolistas André Luiz, Sergio Aragoneses y la cesión de Lussenhoff, que se concertaron después del 30 de junio de 2002, fecha que marcó el límite del ejercicio contable. Paralelamente, el informe descubrió una serie de gastos vinculados a la campaña pasada cuyos pagos quedaron diferidos a futuros cursos. Algunos ejemplos son los del contencioso con Roy Makaay, la prima de ascenso a Primera División en 2001, la ausencia de las amortizaciones de determinados jugadores o la presencia de saldos pendientes de cobro de cantidades ya perdidas, como la subvención que en su día prometió el ex Consejero del Gobierno de Canarias, Lorenzo Olarte.

Mesa amplió la información apuntando que, a 31 de diciembre de 2002, el Tenerife tiene una deuda bruta total de 42.596.385 euros y una deuda neta de 33.981.927 euros. En ésa fecha, los fondos propios negativos eran de 17.975.903 euros, cifra necesaria para restablecer el equilibrio patrimonial. Mientras, se deberá satisfacer en menos de un año el pago de 30.313.253 euros. "Esta situación es tremendamente difícil de revertir y a 30 de junio será todavía peor, porque será imposible corregir el pésimo presupuesto que el actual consejo heredó del anterior", comentó el economista.

A raíz de esto, el consejo de administración blanquiazul acordó ayer encargar a un gabinete especializado de Madrid la emisión del correspondiente dictamen para, en su caso, ejercer las acciones legales que procedan en derecho, a fin de exigir las eventuales responsabilidades que de ello pudieran derivarse para la anterior directiva.

Con vistas al futuro cercano, Esteban Mesa señaló que la única solución ante "la envergadura de este problema" es la ampliación de capital. Asimismo, aprovechó para advertir que "está en juego la supervivencia del club y si no completamos este proceso, tiene muchas posibilidades de desaparecer". Si se cubre la ampliación, con la que se recaudarían 16.384.582,20 euros, el Tenerife se quedaría sin fondos propios negativos y no deberá disolverse.